La OMI alerta por 6.000 marinos varados en el Golfo Pérsico - Informe Digital
El conflicto entre Estados Unidos e Irán agravó el riesgo para tripulaciones que no pueden salir de la zona.
La Organización Marítima Internacional (OMI) estimó este miércoles que unos 6.000 marinos siguen bloqueados en el Golfo Pérsico por la escalada del conflicto en Oriente Medio. El organismo de Naciones Unidas, con sede en Londres, advirtió que la reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán elevó la inseguridad para las tripulaciones que no logran abandonar la zona con garantías.
El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, sostuvo que estos ataques no hacen sino exacerbar el miedo, la incertidumbre y la precariedad psicológica de los marinos afectados. También remarcó el impacto humanitario de la crisis y reclamó una respuesta internacional urgente.
En paralelo, Domínguez pidió este lunes medidas internacionales urgentes para asegurar la liberación de 44 marinos retenidos por piratas y ladrones armados en aguas cercanas a Somalia. Según la OMI, están distribuidos en tres buques MT Honour 25, Eureka y Sward capturados entre abril y mayo frente a las costas somalíes y el golfo de Adén.
La OMI detalló que los tripulantes atraviesan una situación humanitaria crítica, con escasez de alimentos y agua y bajo amenaza constante de violencia. Solicito su apoyo para garantizar su liberación en condiciones de seguridad, expresó Domínguez ante el Consejo del organismo, reunido desde este lunes y hasta el viernes en Londres.
Aumento de la piratería y robos a mano armada en la región
En los últimos tres meses, la OMI registró 24 incidentes entre intentos y ataques consumados de piratería y robos a mano armada en el golfo de Adén y frente a Somalia. El organismo alertó además sobre el uso de armas cada vez más peligrosas y el incremento de la violencia contra las tripulaciones.
A nivel mundial, los actos de piratería y robos a mano armada en el mar crecieron 17 % entre 2024 y 2025, al pasar de 146 a 171 casos. La OMI advirtió que la amenaza sigue vigente y exige vigilancia y acciones coordinadas de los Estados y la industria marítima.
El organismo también respaldó los esfuerzos regionales contra la piratería a través del Código de conducta de Yibuti y su enmienda de Yeda, un acuerdo que reúne a 22 Estados ribereños e insulares del océano Índico occidental y el golfo de Adén para reforzar la cooperación en protección marítima. Domínguez insistió en que los propietarios y operadores de buques apliquen las mejores prácticas de gestión y evalúen los riesgos antes de navegar por zonas de alto peligro.