Empezó la gestión privada de la Hidrovía: prevé la reducción en el valor del peaje en un 13,5%
Se trata de la principal vía del comercio exterior argentino que quedó en manos de una nueva concesión. El Ejecutivo aseguró que el nuevo esquema impulsará inversiones, obras de profundización y una baja en los costos logísticos para las exportacione
El Gobierno de Javier Milei confirmó este martes la privatización de la hidrovía Paraná-Paraguay con la firma del contrato de concesión de la Vía Navegable Troncal, el corredor por el que circula alrededor del 80% del comercio exterior argentino.
A partir de la entrada en vigencia del nuevo esquema, también comenzó a regir una rebaja del 13,5% en el peaje, mientras el Ejecutivo prevé que se iniciarán obras de infraestructura y modernización para mejorar la operatoria.
La concesión quedó en manos del consorcio integrado por Jan de Nul y Servimagnus, que asumirá las tareas de dragado, balizamiento y registro hidrométrico. Según informó el Ministerio de Economía, las empresas completaron previamente los requisitos administrativos, entre ellos la creación de la sociedad Vía Navegable Argentina S.A., el traspaso de los activos correspondientes a la gestión estatal y la incorporación del personal necesario para prestar el servicio.
Para el Gobierno, la firma del contrato marca el cierre de la etapa de administración estatal de la hidrovía y el comienzo de un esquema basado en inversión privada. En el comunicado oficial, el Palacio de Hacienda destacó que se trata de un importantísimo paso para la modernización de la principal vía fluvial de transporte del comercio exterior argentino.
Qué cambia con la nueva concesión
Con la entrada en vigencia del contrato, se activó automáticamente una reducción del 13,5% en el valor del peaje que pagan las embarcaciones, según la información oficial. Además, el nuevo concesionario deberá avanzar con obras de profundización del canal y la incorporación de tecnología para optimizar la navegación.
De acuerdo con la cartera económica, esas mejoras permitirán que los buques operen con mayor eficiencia, reduzcan los tiempos de navegación y puedan salir de los puertos argentinos con una mayor carga. En ese sentido, el Gobierno afirmó que las obras apuntan a una navegación más moderna, segura y que contribuirán a reducir sensiblemente los costos de las exportaciones, con impacto sobre la competitividad de los sectores productivos e industriales.
El rol que conservará el Estado
Aunque la operación quedó concesionada al sector privado, el Estado mantendrá funciones de supervisión. El Ministerio de Economía indicó que continuará como autoridad de control del contrato y avanzará con la conformación definitiva del Consejo de Control.
Ese organismo estará integrado por representantes de los usuarios privados y de las provincias ribereñas, que tendrán la tarea de seguir la ejecución de la concesión y supervisar el cumplimiento de las obligaciones previstas en el contrato.
Cómo fue el proceso de adjudicación
El Gobierno señaló que la licitación incluyó mesas técnicas con usuarios privados, especialistas, productores, industriales, representantes del sector naviero y portuario, universidades y provincias involucradas en la vía navegable.
Además, indicó que el proceso contó con el acompañamiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que, según el comunicado oficial, verificó la aplicación de las mejores prácticas internacionales durante la licitación.
El Ministerio de Economía también destacó que la licitación no registró impugnaciones por parte de las empresas participantes y que con la privatización logró resolver lo que por años no pudieron otros, además de concluir una de las licitaciones técnicamente más complejas del país.