Tres ballenas jorobadas sorprendieron con un inusual avistaje frente a las playas de San Clemente del Tuyú
Las aguas de San Clemente del Tuyú regalaron en las últimas horas una imagen tan impactante como poco frecuente. Tres ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) fueron observadas nadando a escasa distancia de la costa, despertando el asombro de vecinos, turistas y amantes de la naturaleza que pudieron contemplar uno de los espectáculos más extraordinarios que ofrece el mar.
El avistaje fue registrado y difundido en redes sociales por Fernanda Zapata, profesora de Biología y Química y coordinadora de proyectos de investigación de Aquamarina ONG, quien compartió su emoción por el encuentro con estos gigantes del océano.
«El avistaje es de las sensaciones más hermosas que hay, obviamente para los que estamos medio loquillos, que por suerte somos muchos o me rodean todos a mí», expresó en su publicación, donde además agradeció a quienes participaron de la salida y compartió las imágenes del momento.
Si bien la presencia de ballenas en la costa bonaerense puede registrarse durante la temporada invernal, la observación simultánea de tres ejemplares tan cerca de la playa no deja de ser un hecho llamativo que refleja la riqueza biológica del litoral marítimo.
Un corredor natural en plena migración
Durante esta época del año, las ballenas jorobadas realizan una de las migraciones más extensas del reino animal. Recorren miles de kilómetros desde las frías aguas del Atlántico Sur, donde se alimentan durante el verano, hacia zonas de aguas más cálidas donde se reproducen y tienen a sus crías.
Las costas bonaerenses forman parte de ese corredor migratorio. En ese recorrido, los cetáceos aprovechan las condiciones favorables del mar para desplazarse, descansar y continuar su viaje, por lo que estos avistajes representan una evidencia del buen estado ecológico de estos ambientes marinos y de la importancia de conservarlos.
Especialistas destacan que la presencia de estos animales también pone de manifiesto el valor ambiental de San Clemente del Tuyú, ubicada junto a dos áreas de enorme relevancia ecológica como Punta Rasa y la Bahía Samborombón, reconocidas por su biodiversidad y por constituir un punto estratégico para numerosas especies marinas y aves migratorias.
Cómo actuar ante un avistaje
Los encuentros con cetáceos generan entusiasmo, pero también requieren responsabilidad. Durante la migración, cualquier perturbación puede alterar el comportamiento natural de los animales, aumentar su nivel de estrés e incluso modificar sus rutas.
Por ese motivo, los especialistas recomiendan:
- Observarlos siempre desde la costa o, si se está embarcado, mantener una distancia prudente.
- No intentar acercarse, perseguirlos ni interceptar su trayectoria.
- Evitar ruidos intensos, aceleraciones bruscas o maniobras que obliguen a los animales a cambiar su rumbo.
- No alimentarlos ni arrojar objetos al agua.
- Disfrutar del espectáculo sin interferir en su comportamiento natural.
Estas recomendaciones también son válidas para otros grandes mamíferos marinos, como las orcas, que periódicamente transitan por las costas argentinas durante sus desplazamientos en busca de alimento o en el marco de sus movimientos estacionales.
Cada avistaje constituye una oportunidad para valorar la biodiversidad del Mar Argentino y comprender la importancia de proteger los corredores migratorios que utilizan estas especies desde hace miles de años. Preservar la tranquilidad de su recorrido no solo favorece su conservación, sino que también garantiza que futuras generaciones puedan seguir maravillándose con estos encuentros únicos frente a las costas bonaerenses.