Italia desbarató una red que filtraba secretos a Rusia - Informe Digital
Dos detenidos en Roma y seis fuentes bajo la lupa en una causa que expone pagos por datos sensibles de defensa.
Dos personas fueron detenidas este martes en Roma en una operación que golpeó a una red de espionaje sospechada de filtrar información confidencial a los servicios de inteligencia de Rusia. Entre los arrestados está un ex suboficial de los Carabineros y antiguo miembro del espionaje italiano.
Los dos detenidos, entre ellos el hombre de 59 años, están acusados de espionaje, revelación de secretos e intromisión informática, entre otros delitos, según informaron este martes los Carabineros en un comunicado.
Una red con seis fuentes internas
La investigación, iniciada en mayo de 2025, ubica al ex integrante de los servicios de inteligencia italianos como el principal sospechoso de actuar para un presunto agente ruso con inmunidad diplomática en Italia.
Según la reconstrucción del caso, era el único interlocutor del supuesto agente ruso y obtenía información confidencial a través de seis fuentes, entre ellas cuatro militares en actividad destinados en puestos sensibles. Luego la entregaba a cambio de dinero.
Las tareas de seguimiento, basadas sobre todo en escuchas, medios técnicos y vigilancia, sostienen que el ciudadano ruso planteaba sus necesidades de información en reuniones con el principal investigado, quien después le acercaba los datos obtenidos por sus contactos.
El operativo fue impulsado originalmente por la Aisi, la agencia de inteligencia interna italiana, que el año pasado detectó que Rusia había logrado reclutar al ex agente. Recibía pagos por información clasificada sobre la producción industrial italiana en el sector de la defensa, en una maniobra de contraespionaje.
Registros y causas paralelas
En el marco de la operación, los agentes realizaron además registros personales, domiciliarios e informáticos sobre los dos detenidos y otras cinco personas investigadas por presuntos delitos vinculados con la obtención y divulgación de información sensible para la seguridad del Estado, espionaje político o militar y revelación de secretos de Estado.
La causa derivó en dos procedimientos penales paralelos coordinados: uno a cargo de la Fiscalía Ordinaria de Roma, que dispuso las medidas cautelares y los registros, y otro de la Fiscalía Militar de la capital italiana.
Por su parte, la Fiscalía Militar ordenó también registros contra los cuatro militares en actividad, investigados por presunta revelación de secretos militares y obtención de información secreta con fines de espionaje.
El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, agradeció el trabajo de los magistrados y de los investigadores del Ros por la complejidad del caso y remarcó que no puede haber tolerancia cuando están involucradas personas con responsabilidades frente a quienes ponen en riesgo la seguridad del Estado. Agregó que la protección de la seguridad nacional y de la información clasificada es un interés primario que no admite cesiones, y aseguró que el ministerio seguirá colaborando con la Justicia.
En paralelo, el Copasir, el comité parlamentario italiano de control sobre los servicios de inteligencia, pedirá que se le remitan todos los elementos de información reunidos por el Gobierno y por las fiscalías intervinientes.