Passalacqua gana apoyo y Rovira pierde peso en Misiones - Informe Digital
La interna del oficialismo misionero reordena poder: el gobernador suma adhesiones y el rovirismo cede referentes.
La interna que enfrenta a Hugo Passalacqua con Carlos Rovira reconfigura el oficialismo de Misiones y empieza a dejar ganadores y perdedores visibles. Según publicó Infobae, el gobernador fortalece su base territorial mientras el rovirismo pierde cuadros, apoyos y control sobre sectores clave.
Cada uno eligió un camino distinto. Passalacqua se concentra en la gestión y en el contacto directo con intendentes y vecinos. Rovira, en cambio, busca proyectar su influencia hacia la Casa Rosada y empuja una renovación política que, en los hechos, también cuestiona la estructura que él mismo construyó durante dos décadas.
En ese movimiento, el líder legislativo rebautizó su espacio como Encuentro Misionero y promovió un recambio generacional con dirigentes jóvenes, varios bajo la órbita de su hijo Ramiro. La apuesta, sin embargo, abrió tensiones internas y expuso la fragilidad de una transición que todavía no logra ordenar al conjunto.
Del otro lado, Passalacqua capitalizó el desgaste de su rival y sumó a intendentes del interior, operadores que antes respondían a Rovira y parte del gabinete provincial. También avanzó sobre áreas sensibles del esquema político y económico del oficialismo, con cierres de empresas estatales, privatizaciones y recupero de concesiones que, más allá de su sentido fiscal, funcionan como una forma de recortar poder al adversario.
En los últimos días, además, militantes del Frente Renovador pidieron ser desafiliados de Encuentro Misionero tras el cambio de nombre del espacio. El dato refleja el malestar que dejó la mudanza partidaria y la incomodidad de quienes no quieren quedar atados al rovirismo.
Mientras tanto, Passalacqua sigue acumulando respaldos en silencio. Distintos partidos ya le hicieron saber que podrían acompañarlo si necesita un sello para competir por la reelección en 2027.
¿Dónde está Rovira?
Rovira, conocido como El Conductor, lleva casi un mes fuera del radar político. La previa de los jueves en la Legislatura, donde solía reunir a dirigentes y referentes, ya encadenó tres semanas sin concretarse.
En la última reunión se notaron ausencias de peso, sobre todo de ministros y funcionarios de primera línea. En ese marco, Rovira había intentado ordenar la sucesión para 2027 con Lucas Romero Spinelli como candidato oficial a la gobernación, mientras armaba un póker de nombres para disimular la jugada.
Pero la estrategia se desacomodó. Oscar Herrera Ahuad dejó en claro que quiere terminar su mandato como diputado nacional; Leonardo Stellato no trasciende el peso de Posadas; y Sebastián Macías depende del propio Rovira para sostenerse. Luego, el viernes 19 de junio, el dirigente convocó a un cónclave reservado y le pidió a Romero que se enfoque en la intendencia capitalina. A Stellato, en tanto, le encomendó abrir un canal de diálogo con Passalacqua.
El Ejecutivo provincial le concedió una audiencia para la semana siguiente, pero antes apareció un comunicado que ubicaba al gobernador como vice de Encuentro Misionero bajo la conducción de Rovira. La reunión se cayó de inmediato y el Gobierno dejó trascender que cualquier encuentro con Stellato era por gestión, como con cualquier otro intendente.