Contacto

Volver a la portada
Provinciales
TN 06/07/2026 19:04 4 min de lectura

Los chefs coinciden: El tomate nunca debe guardarse en la heladera si querés que mantenga su sabor real

La forma en la que se conserva este alimento puede cambiar por completo su sabor. Los cocineros explican cuál es el método más adecuado para mantener sus propiedades naturales.

Los chefs coinciden: El tomate nunca debe guardarse en la heladera si querés que mantenga su sabor real
Foto: TN

El tomate es uno de los ingredientes más utilizados en la cocina y está presente en una gran cantidad de recetas. Sin embargo, existe una práctica muy extendida que muchos chefs recomiendan evitar: guardar los tomates en la heladera apenas se compran.

Lejos de ser la mejor opción para conservarlos, los cocineros aseguran que el frío puede afectar su textura y modificar parte de sus aromas naturales. Para mantener mejor su sabor, recomiendan almacenarlos a temperatura ambiente y respetar ciertos cuidados durante su conservación.

Por qué recomiendan no guardar los tomates en la heladera

El principal motivo es que la temperatura baja puede alterar la estructura del tomate y afectar sus características organolépticas, es decir, aquellas relacionadas con el sabor, el aroma y la textura.

A diferencia de otros alimentos que necesitan refrigeración para conservarse mejor, los tomates suelen desarrollar más sabor cuando permanecen fuera de la heladera, en especial si todavía no alcanzaron su punto máximo de maduración.

Además, el frío puede reducir la actividad de algunos compuestos responsables de su aroma y hacer que la pulpa pierda firmeza, dando como resultado un tomate más harinoso y menos jugoso.

Qué impacto tiene en el sabor del tomate

Otro aspecto clave es que mantener los tomates a temperatura ambiente permite conservar mejor sus aromas naturales y su equilibrio entre dulzor y acidez.

Cuando se almacenan en la heladera, las bajas temperaturas pueden afectar los compuestos volátiles que intervienen en la percepción del sabor. Por eso, muchos cocineros sostienen que un tomate refrigerado pierde parte de la intensidad que lo caracteriza.

Además, al recuperar una temperatura más templada antes de consumirlo, el tomate puede volver a sentirse más aromático, aunque algunas alteraciones provocadas por el frío no siempre se revierten por completo.

Leé también: Los chefs coinciden: La tortilla de papas más cremosa no lleva más huevos, sino una cocción diferente

Cómo conservar los tomates correctamente, paso a paso

- Guardalos en un lugar fresco y seco, lejos de la luz directa del sol.

- Colocalos con el tallo hacia arriba para reducir la pérdida de humedad.

- Evitá amontonarlos para prevenir golpes y zonas blandas.

- Consumilos cuando alcancen el punto de maduración ideal.

- Si ya están cortados, sí deben conservarse en la heladera dentro de un recipiente cerrado.

Este método permite que el tomate mantenga mejor su textura, aroma y sabor durante más tiempo.

¿Siempre hay que dejar los tomates fuera de la heladera?

No necesariamente. La recomendación depende del estado del tomate y del tiempo que se quiera conservar. Si están maduros y se van a consumir en pocos días, muchos chefs prefieren mantenerlos a temperatura ambiente para preservar mejor sus cualidades. En cambio, cuando están demasiado maduros o existe riesgo de que se echen a perder, la refrigeración puede ser una alternativa para prolongar su duración.

Sin embargo, cuando el objetivo es disfrutar al máximo su sabor, numerosos cocineros coinciden en que el frío no debería ser la primera opción.

Por eso, cada vez más especialistas en gastronomía sostienen que conservar correctamente el tomate no depende solamente de evitar que se arruine, sino también de cuidar sus características originales.

Qué tipo de tomate recomiendan usar los chefs para lograr más sabor

Aunque muchas recetas se enfocan únicamente en la preparación, la variedad de tomate elegida también influye en el resultado final. Los cocineros suelen recomendar tomates de temporada, firmes y con buen equilibrio entre dulzor y acidez.

Los tomates más maduros suelen aportar más aroma y sabor, mientras que los ejemplares demasiado duros pueden tener menos intensidad. Además, aconsejan elegir piezas con piel lisa, buen peso en relación con su tamaño y sin golpes visibles.

Otro detalle importante es respetar el momento de consumo. Un tomate recién madurado y conservado correctamente puede aportar una diferencia notable en ensaladas, salsas y preparaciones donde este ingrediente es protagonista.

De esta manera, la elección del tomate y la forma de guardarlo se suman a la preparación como dos factores clave para conseguir platos con más sabor y mejor textura.

TN Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por TN y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026