Reforma jubilatoria: carrera de Frigerio contra el calendario mundialista - Informe Digital
Con retoques al texto y blindaje judicial, Frigerio apura Senado y Diputados para cerrar la reforma durante el Mundial y evitar desgaste.
De la redacción de INFORME DIGITAL
La reforma jubilatoria entró en zona de definición política. El oficialismo buscará este martes emitir dictamen en el Senado y dejar listo el proyecto para llevarlo al recinto, con el objetivo de darle media sanción esta semana y trasladar luego la discusión a Diputados.
La iniciativa del Poder Ejecutivo, denominada Restauración del Equilibrio y Fortalecimiento del Sistema Previsional, no quedará convertida en ley si la aprueba el Senado. Como ingresó por la Cámara Alta, después deberá pasar a Diputados. Recién si la Cámara Baja aprueba el mismo texto, la reforma quedará sancionada y pasará al Ejecutivo.
Ese recorrido explica la urgencia. El Gobierno pretende cerrar la discusión antes de que termine el Mundial, en una agenda pública dominada por la Selección Argentina y con un debate previsional que el oficialismo busca ordenar antes de que se empantane.
En el Gobierno niegan que se trate de esconder la reforma detrás del clima mundialista. La lectura es otra: aprovechar una ventana en la que la atención social está puesta en la Selección para evitar que la discusión previsional se distorsione, se cargue de operaciones políticas, gremiales o judiciales, y termine condicionando una reforma que Frigerio considera necesaria para sostener el sistema.
El Senado primero
Las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Asuntos Constitucionales y Acuerdos volverán a reunirse este martes a las 9.30 para cerrar el dictamen. La expectativa del oficialismo es reunir las firmas necesarias y habilitar el tratamiento en el recinto.
El Gobierno cuenta con el acompañamiento de Gladys Domínguez, senadora de Feliciano y referente del bloque unipersonal Peronismo Federal. Ese voto le permitiría al oficialismo alcanzar una mayoría para aprobar la reforma previsional en la Cámara Alta.
La atención también está puesta en Nancy Miranda, senadora de Federal. Si acompaña al oficialismo, el trámite quedaría más despejado. Si se alinea con el peronismo, y si Juntos por Entre Ríos sufre alguna baja por problemas de salud, podría darse un empate. En ese caso, la definición quedaría en manos de la presidenta del Senado, Alicia Aluani.
Patricia Díaz, senadora de La Paz, ya anticipó que votará con el bloque justicialista. Por eso el poroteo central se concentra en Domínguez, Miranda y en la asistencia completa del oficialismo.
Los retoques finales
El dictamen que se prepara incluiría cambios respecto del texto original. Uno de los puntos revisados es el cálculo del haber inicial. La versión final establecería una base de 15 años, una modificación que el oficialismo presentará como resultado de la ronda de exposiciones en comisión.
También habría marcha atrás con la llamada paridad entre hombres y mujeres. La redacción más firme fija la edad de retiro en 62 años para las mujeres y 65 para los varones, luego de las críticas que recibió la propuesta original de equiparar edades con el argumento de la igualdad.
Otro punto que se ajustaría es la relación con los municipios adheridos a la Caja. El proyecto mantiene la obligación de que afronten el déficit entre activos y pasivos, pero incorporaría plazos para amortiguar el impacto. Fue uno de los reclamos más repetidos por intendentes de distintos signos políticos.
Lo que no se toca es el fin de la movilidad espejo. El 82% dejará de actualizarse según el salario de cada sector y pasará a unificarse en base a la paritaria del escalafón general. El oficialismo defiende ese cambio como una forma de terminar con las distorsiones derivadas de decenas de regímenes y escalafones con impacto directo en los haberes jubilatorios.
También se mantendría la declaración de emergencia previsional, aunque con una redacción más acotada y con plazos expresos para sostener jurídicamente los cambios.
Tres veces no alcanza
El otro movimiento clave no está dentro de la reforma jubilatoria, sino alrededor de ella. El Gobierno avanzó en Diputados con la reglamentación del artículo 60 de la Constitución provincial, pendiente desde la reforma de 2008.
Ese artículo establece que una norma general provincial queda derogada si el Superior Tribunal de Justicia la declara inconstitucional por tres veces y mediante sentencia firme. La nueva reglamentación endurece ese camino: exige que esas sentencias sean dictadas por el STJ en pleno y no sólo por una de sus salas.
Además, deja afuera del cómputo las declaraciones de inconstitucionalidad surgidas de procesos de amparo. Para que opere la derogación, el planteo deberá tramitar como acción declarativa de inconstitucionalidad, un camino mucho más largo y específico.
La oposición cuestionó la maniobra y advirtió que la reglamentación podría exceder lo que dice la propia Constitución. Pero en el oficialismo la lectura es otra: fijar reglas más estrictas antes de la lluvia de planteos judiciales que se espera contra la reforma previsional.
El antecedente pesa. La Asociación de la Magistratura y la Función Judicial ya había advertido que el cambio en la movilidad jubilatoria podía abrir numerosos procesos judiciales contra la Caja y el Estado provincial. También cuestionó la extensión de los años de cálculo del haber inicial, la afectación sobre regímenes especiales y el impacto sobre los jubilados.
Diputados será la segunda estación
Si el Senado aprueba la reforma esta semana, el expediente pasará a Diputados. Allí el oficialismo tiene una posición más cómoda: Juntos por Entre Ríos cuenta con mayoría propia si mantiene ordenada su bancada.
La clave será que Diputados apruebe el mismo texto que salga del Senado. Si introduce modificaciones, el proyecto deberá volver a la Cámara Alta y se abrirá otra instancia de negociación.
Por eso, la carrera política no termina con la media sanción. El objetivo del Gobierno es llegar a la sanción definitiva antes de que termine el Mundial, con la atención pública todavía dominada por la Selección y antes de que la reforma jubilatoria gane más volumen en la calle, en los gremios y en los tribunales.