Un estudio reveló que los chicos que se aburrían y no usaban el celular desarrollaron una habilidad clave para la vida adulta
Una revisión de distintos estudios analizó cómo los momentos de ocio sin distracciones digitales pueden influir en el desarrollo cognitivo y emocional de los niños.
Pasar tiempo sin hacer nada durante la infancia suele asociarse con momentos de aburrimiento o con la necesidad de inventar juegos para entretenerse. Sin embargo, distintas investigaciones científicas sugieren que esos momentos, lejos de ser una pérdida de tiempo, podrían haber favorecido el desarrollo de la creatividad, una habilidad clave para la vida adulta.
Una investigación publicada en la revista científica Review of Education analizó la evidencia disponible sobre la relación entre el aburrimiento y la creatividad en contextos educativos. Los científicos concluyeron que, aunque la relación depende de distintos factores, el aburrimiento puede convertirse en un motor para buscar nuevas ideas, imaginar soluciones y desarrollar el pensamiento creativo.
Qué descubrió el estudio
Los investigadores revisaron 27 estudios empíricos publicados sobre la relación entre el aburrimiento y la creatividad en niños y adolescentes dentro del ámbito educativo.
El objetivo fue evaluar si experimentar momentos de aburrimiento podía influir en la capacidad para generar ideas originales y encontrar nuevas formas de resolver problemas. Los resultados mostraron que, en muchos casos, el aburrimiento actuaba como un estímulo para poner en marcha procesos creativos, en especial cuando los chicos no contaban con distracciones inmediatas como los teléfonos celulares.
Es decir, quienes debían buscar por sí mismos una forma de entretenerse tendían a recurrir con mayor frecuencia a la imaginación, el juego libre, el dibujo, la lectura o la invención de actividades.
Según los especialistas, estas habilidades suelen desarrollarse cuando los niños tienen oportunidades para explorar, experimentar y resolver el aburrimiento sin depender de estímulos constantes provenientes de una pantalla.
Por qué aburrirse podría favorecer la creatividad
Los especialistas explican que el aburrimiento no siempre tiene consecuencias negativas. En determinadas circunstancias, puede actuar como una señal que impulsa a las personas a buscar nuevos desafíos o actividades más estimulantes.
Cuando los chicos no tienen una fuente inmediata de entretenimiento, como un celular, suelen recurrir con mayor frecuencia al juego imaginativo, la exploración, la creación de historias o la resolución espontánea de problemas.
Además, estos momentos favorecen el desarrollo de la curiosidad, la autonomía y la capacidad para generar ideas propias, habilidades que resultan valiosas tanto en la escuela como en la vida adulta.
Por este motivo, los investigadores sostienen que ofrecer espacios donde los niños puedan aburrirse de forma ocasional puede contribuir al desarrollo de procesos creativos.
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Otros factores que influyen en el desarrollo de la creatividad
El estudio también destaca que la creatividad depende de múltiples factores vinculados al entorno familiar, social y educativo. Entre ellos se encuentran:
- el tiempo de juego libre;
- las actividades sin pantallas;
- la posibilidad de explorar y experimentar;
- las interacciones sociales cara a cara;
- el acompañamiento de los adultos sin intervenir constantemente.
Según los especialistas, promover estos aspectos puede favorecer un desarrollo creativo más sólido durante la infancia.