Bélgica ironiza por Balogun y responde con el gato de De Wever - Informe Digital
Maximus, la mascota del primer ministro, se burló de la decisión de la FIFA y avivó la polémica en el Mundial.
El primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, eligió la ironía para responder a la decisión de la FIFA de habilitar al delantero estadounidense Folarin Balogun para jugar los octavos de final del Mundial 2026. En lugar de una declaración formal, su equipo derivó las consultas de la prensa a la cuenta de Instagram de su gato Maximus, que convirtió el caso en una burla pública.
¿Tarjeta roja? Voy a jugar de todos modos, publicó Maximus en una imagen junto a una cartulina roja. El felino, cuyo nombre completo es Maximus Textoris Pulcher, vive en la oficina del primer ministro y ya supera los 200.000 seguidores en Instagram, donde suele lanzar comentarios mordaces sobre la política belga y el Mundial.
La portavoz de De Wever compartió con EFE el mensaje del gato cuando le pidieron una reacción oficial de Bruselas. La respuesta informal del jefe de gobierno, líder del partido nacionalista N-VA y poco aficionado al fútbol, coincidió con las críticas del canciller belga, Maxime Prévot, que calificó la medida como incomprensible.
Prévot sostuvo que el levantamiento del castigo rompe las reglas del torneo. Balogun había sido expulsado de manera directa en el partido anterior frente a Bosnia y Herzegovina, tras una revisión del VAR.
Como ex árbitro de fútbol, siempre me he comprometido a defender las reglas y garantizar decisiones justas. Esta decisión, sin duda, plantea muchas preguntas, señaló el ministro en un comunicado. Y agregó: Si realmente fue una llamada telefónica la que condujo a esta decisión incomprensible, eso equivaldría a socavar las reglas más básicas del fútbol y del deporte. Eso sería muy grave. ¿Cómo podría la FIFA seguir defendiendo con credibilidad el juego limpio?.
El caso escaló aún más cuando Donald Trump confirmó este lunes en la Casa Blanca que habló con el titular de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir una revisión de la sanción al atacante de Estados Unidos. Dijo que no exigió de forma explícita anular el castigo, aunque sí consideró horrible la decisión.
Pedí una revisión porque no pensé que fuera una falta, afirmó Trump ante los reporteros. Y remarcó: Todo lo que hice fue pedir una revisión, yo no dije tienen que hacer esto.
Críticas de la Unión Europea y la UEFA
La controversia llegó también a la Unión Europea y a la UEFA. El comisario europeo de Deportes, Glen Micallef, advirtió que las decisiones deportivas corresponden a las instituciones deportivas, no a los políticos y sostuvo en X que cualquier influencia externa socavaría la autonomía del deporte.
La UEFA fue más dura y dijo que la FIFA cruzó una línea roja. En un comunicado, calificó la resolución de sin precedentes, incomprensible e injustificable y recordó que el fútbol se basa en reglas, que son el fundamento de una competición justa, honesta y transparente.
El entrenador de Bélgica, Rudi Garcia, también cuestionó la medida en Seattle: No sabía que en la Copa del Mundo de la FIFA el 5 de julio se había convertido en el 1 de abril, y que era el Día de los Inocentes, ironizó.
La FIFA dejó en suspenso la tarjeta roja de Balogun apelando al artículo 27 de su Código Disciplinario, una excepción que le permite jugar el partido de las próximas horas en Seattle.
En paralelo, los medios locales informaron que la Real Federación Belga de Fútbol inició una apelación de urgencia para intentar revertir la decisión antes del inicio del encuentro. El ganador de la llave entre Bélgica y Estados Unidos avanzará a cuartos de final y enfrentará al vencedor de España y Portugal, que juega este mismo lunes.