"Cruzó una línea roja": la UEFA cargó contra la FIFA por favorecer a Estados Unidos
El organismo europeo cuestionó con dureza la decisión de levantar la suspensión del delantero estadounidense tras su expulsión y advirtió que pone en riesg
La decisión de la FIFA de habilitar al delantero estadounidense Folarin Balogun para disputar los octavos de final del Mundial desató una fuerte reacción de la UEFA, que acusó al organismo de haber "cruzado una línea roja" al dejar sin efecto una suspensión automática por tarjeta roja.
A través de un comunicado, la entidad que gobierna el fútbol europeo calificó la medida como "inédita, incomprensible e injustificable" y sostuvo que compromete la credibilidad de la competencia. "El fútbol, como cualquier otro deporte, se rige por reglas que constituyen la base de una competencia justa, honesta y transparente. A veces, las reglas son susceptibles de interpretación. En este caso, no", expresó la UEFA.
El organismo recordó que la suspensión automática de un partido tras una expulsión "no es una opción discrecional" y remarcó que se trata de un principio establecido en el reglamento, sin margen para excepciones. "La suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un organismo competente para su aplicación. Es un principio consagrado en el reglamento, que no admite excepciones, y mucho menos en medio de un torneo donde otros jugadores se encontraron en la misma situación y cumplieron su suspensión con regularidad", señaló.
Además, advirtió que este tipo de resoluciones afectan el desarrollo del torneo. "Cuando quienes velan por el cumplimiento de las reglas ya no lo garantizan, la integridad del juego se ve comprometida y la credibilidad de la competición se ve socavada", afirmó, antes de concluir: "Expresamos nuestra incredulidad ante una decisión tan sin precedentes, incomprensible e injustificable".
En ningún tramo del comunicado, la UEFA mencionó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien, según trascendió, se comunicó con el titular de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar que Balogun pudiera jugar.
La expulsión y la decisión de la FIFA
Balogun había sido expulsado en el triunfo de Estados Unidos sobre Bosnia y Herzegovina por los dieciseisavos de final, luego de pisar el tobillo derecho del defensor Tarik Muharemovic durante la disputa de una pelota. Esa tarjeta roja implicaba automáticamente una fecha de suspensión, por lo que no iba a estar disponible para enfrentar a Bélgica en los octavos.
Incluso el propio atacante había reconocido días antes que debía "aceptar" la sanción. Sin embargo, la FIFA anunció el domingo la suspensión de la pena disciplinaria, una decisión excepcional que permitió al delantero estar disponible para el encuentro y que generó fuertes cuestionamientos.
El organismo explicó que la resolución se apoyó en el artículo 27 de su reglamento disciplinario, que establece que "el órgano judicial puede decidir suspender total o parcialmente la implementación de una medida disciplinaria" y someter al sancionado a un período de prueba de entre uno y cuatro años.
De acuerdo con distintos antecedentes, sería la primera vez desde el Mundial de Chile 1962 que una tarjeta roja no deriva en una suspensión para el siguiente partido durante una Copa del Mundo.
Blatter cuestionó la intervención política
El expresidente de la FIFA, Sepp Blatter, también se sumó a las críticas y apuntó directamente contra la influencia política en la decisión. "Las tarjetas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas. Se anulan por reglas, pruebas y organismos independientes", escribió en la red social X.
El exdirigente suizo agregó: "Si un presidente de Estados Unidos interviene ante el presidente de la FIFA y un jugador queda de repente absuelto antes de un partido de eliminación directa de un Mundial, la pregunta es inevitable: ¿A dónde vas, FIFA?".
Por último, concluyó: "El fútbol nunca debería convertirse en el patio de recreo del poder político".
Bélgica estudia presentar un recurso
La Federación Belga de Fútbol (RBFA) también manifestó su rechazo a la decisión y aseguró estar "asombrada" por la determinación de la Comisión Disciplinaria de la FIFA.
En un comunicado, la entidad recordó que el artículo 66.4 del Código Disciplinario establece que una tarjeta roja implica automáticamente la suspensión para el siguiente partido, tal como ocurrió con todas las expulsiones registradas previamente en este Mundial.
"La decisión contradice directamente las disposiciones del Reglamento de la Competición", sostuvo la federación, que además informó que analiza todas las vías legales disponibles.
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