Por qué Julián Quiñones, el chico colombiano que jugaba descalzo, eligió representar a México
El delantero rechazó una propuesta de la selección del país donde nació para ponerse la camiseta del Tri.
A fuerza de goles, Julián Quiñones se convirtió en una de las grandes figuras del Mundial 2026. Este colombiano, que jugaba descalzo en las canchitas de su pueblo cuando era chico, eligió representar a México y no a su país de nacimiento. Detrás de esa decisión hay una historia de superación.
Los motivos que llevaron a este potente atacante de 29 años a rechazar la propuesta de Colombia son muy claros: considera que a México le debe todo, porque llegó siendo un adolescente, pudo consagrarse profesionalmente y, algo fundamental, allí logró formar una familia.
Nacido en la localidad de Magüí Payán el 24 de marzo de 1997, Quiñones tuvo una infancia llena de privaciones. La zona donde se crió estaba muy afectada por los conflictos armados entre la guerrilla y los militares.
En ese entorno de violencia y carencias extremas, el pequeño Julián pasaba la mayor parte del día jugando al fútbol descalzo en canchas improvisadas sobre la tierra. Muchas veces tenía que hacerlo a escondidas de sus padres, que querían que pasara más tiempo en su casa y estudiara.
Los inicios de Julián Quiñones en Colombia
Sus condiciones físicas y técnicas lo llevaron a sobresalir enseguida, por lo que fue incorporado por el Fútbol Paz de Cali. En la temporada 2015-2016 deslumbró a todos al anotar 50 goles en 38 partidos.
Con esa efectividad para romper las redes, un cazatalentos de los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León le hizo la propuesta para irse a México y fichar para el club. Quiñones vio una gran oportunidad para construir una carrera en el fútbol profesional y ponerle fin a una etapa de carencias y sacrificios en los potreros de su pueblo.
Con 18 años recién cumplidos, el delantero aterrizó en territorio azteca y no tardó en destacarse. Debutó en el ascenso con Venados, pasó por Lobos (se transformó en el mayor goleador histórico del club en primera división) y volvió a Tigres para ganar dos campeonatos.
Luego de ese recorrido inicial, resultó clave su paso por Atlas de Guadalajara, en 2021. Ahí Quiñones fue gran figura del histórico bicampeonato de los rojinegros, que rompieron una sequía de 70 años sin títulos.
Ese rendimiento superlativo hizo que uno de los más equipos más grandes del país, el poderoso América, pusiera sus ojos en él y comprara su pase. En su nuevo club convirtió 23 goles y dio 10 asistencias para llevar a las Águilas a otro bicampeonato.
Si bien esos logros en México lo llevaron a la liga de Arabia Saudita, donde juega para el Al-Qadsiah desde 2024, el atacante quedó ligado al país para siempre y no solo por haber alcanzado la gloria deportiva: también formó una familia y está muy arraigado en el país.
En México conoció a su esposa y vio nacer a su hija, por lo que su corazón está ahí, más allá de lo que diga el documento. Si bien había jugado dos torneos juveniles con la camiseta de Colombia, cuando el técnico argentino Néstor Lorenzo lo llamó para proponerle que jugara en la mayor, rechazó la oferta de inmediato.
Todo el mundo sabe que mi vida la hice en México, yo me di a conocer por México. Toda mi carrera la he hecho acá. Tengo a mi familia, que la construí acá. Todo lo que soy y lo que tengo ahora se lo debo a México, aseguró Quiñones para justificar su decisión.
Si bien el delantero debutó con México en noviembre de 2023, sus primeros goles con la camiseta de su selección los convirtió en este Mundial 2026. El que abrió su cuenta personal en el Tri se lo hizo a Sudáfrica (fue el primer gol de esta Copa del Mundo), el segundo a República Checa (ambos en fase de grupos) y el tercero a Ecuador, en dieciseisavos de final.
Con sus conquistas, además de conquistar a los hinchas de México, se transformó en el primer futbolista nacido en Colombia en anotar un gol con otra selección en la historia de los Mundiales.