El dólar subió más que la inflación y presiona el IPC de junio - Informe Digital
Analistas ven un traslado acotado, pero ya anticipan un efecto en precios mayoristas y en las tarifas.
Junio cerró con un dólar que subió cerca del 5%, más del doble que la inflación esperada, y eso ya empieza a sentirse en el próximo índice de precios. Aunque el billete sigue por detrás del aumento acumulado de los precios en el año, el salto cambiario reabrió la discusión sobre cuánto puede frenar la desinflación.
El consenso de los economistas ubica la inflación de junio por debajo del 2%, en un mes en el que el tipo de cambio cambió de ritmo después de diez meses de suba y un pico de 3,4% en marzo. En lo que va del año, el dólar avanzó apenas 2% frente a una inflación minorista que ya acumuló 14,7%.
El primer impacto concreto ya apareció en las tarifas. El secretario de Energía y Minería, Daniel González, dijo que parte del aumento de las facturas de gas de este mes responde al dólar de junio. El gas sube 3%, la mitad es por la inflación de meses anteriores y también por el costo del gas, que es en dólares. Entonces, como subió alguito el tipo de cambio, hubo un impacto en ese 3%, señaló.
Entre los analistas, la lectura dominante es que el traslado a precios será moderado y transitorio, aunque no nulo. Fernando Marull, que sigue la inflación semanal, detectó una aceleración en la última semana de junio y sostuvo que el dólar se empezó a trasladar un poquito a la inflación. Aun así, mantuvo su estimación para el IPC de junio en 1,8%.
Marull remarcó que no todos los sectores pueden trasladar el dólar más alto a los precios sin perder ventas. También atribuyó la suba cambiaria más al contexto global que a factores locales y recordó que se devaluaron todas las monedas.
Sebastián Menescaldi, por su parte, advirtió que el reacomodamiento del tipo de cambio en el segundo semestre va a tener impacto en la inflación y puede impedir una desaceleración más rápida. Su proyección la ubica entre 1,5% y 2% mensual.
Desde EcoGo, el diagnóstico es que habrá menos oferta de dólares que en el primer semestre, más demanda de cobertura por la cercanía electoral y un escenario internacional más favorable para la moneda estadounidense. En ese marco, la consultora proyecta una inflación en torno al 2% mensual hasta fin de año.
En LCG, Javier Okseniuk señaló que el dólar más alto de junio tendrá primero impacto en precios mayoristas y luego, según la actividad y el consumo, podría pasar a los minoristas. Pero aclaró que cualquier deslizamiento cambiario debería ser transitorio.
Ramiro Tosi, de Sudamericana Visión, también puso la lupa en la inflación mayorista de junio, que se conocerá el 17 de julio, para medir el efecto del dólar. De todos modos, no prevé un golpe relevante: cree que pesará más la desaceleración que ya se observa en Alimentos y Bebidas, un rubro que explica casi 28% del índice.
Tosi agregó que el mercado todavía descuenta una suba moderada del dólar en el segundo semestre, con un valor futuro de $1650 para diciembre. Ese precio implica un alza de 13% para lo que resta del año, mientras la inflación podría ubicarse entre 8% y 10% si logra perforar el 2% mensual.