Francesca Gnecci, sobre los talleres de juguetes sexuales que son furor: "No se trata de aprender de un producto sino de saber qué nos gusta"
Se hace cada 15 días en Palermo con cupos agotados. Se trata de saber qué nos gusta más que aprender sobre un producto, dice la organizadora.
Contar con información y educación permite tomar decisiones más conscientes. Según el Ministerio de Salud de la Nación, hubo una reducción de los embarazos adolescentes tras la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) y del Programa ENIA. En 2005 se registraron mas de 107 mil embarazos en menores de 20 años. Esa cifra descendió en 2024, a 35.292, disminuyendo un 67%.
La Ley de Educación Sexual Integral (Ley 26.150) fue sancionada en 2006 y comenzó a implementarse gradualmente a partir de 2008. Esto significa que quienes hoy tienen 30 años y más, crecieron sin un espacio institucional para hablar sobre sexualidad, vínculos, consentimiento, placer y derechos sexuales y reproductivos.
Leé también: La UBA lanzó la primera diplomatura en educación sexual y desbordó de inscriptos
Para quienes no tuvieron esa oportunidad durante su etapa escolar, hoy existen espacios donde acceder a ese conocimiento. En un sex shop, las clases gratuitas sobre juguetes sexuales se convierten en una puerta de entrada para hablar de sexualidad, derribar tabúes y responder preguntas que muchas veces nunca encontraron un ámbito donde hacerse.
De qué trata el Taller de Sex Toys
Desde la pandemia, la compra de juguetes sexuales creció y gran parte de las ventas se realiza de manera online. El taller busca recuperar la experiencia presencial, permitiendo conocer los productos, tocarlos y comprender su funcionamiento.
Francesca Gnecci, comunicadora diplomada en sexualidad y encargada del taller, comienza cada encuentro explicando la funcionalidad de los distintos juguetes sexuales. Luego, los hace circular entre los asistentes para que puedan observarlos y manipularlos.
El objetivo no es únicamente aprender cómo se encienden o utilizan, sino comprender por qué cada material, textura y diseño estimula determinadas zonas del cuerpo y cómo puede contribuir al bienestar sexual.
Yo explico el porqué de los distintos materiales, las distintas funcionalidades, qué es lo que da placer y por qué, tanto de manera individual como en compañía, y también la parte de salud sexual. Hay muchas personas que nunca estuvieron en contacto con un sex shop y tienen muchas preguntas para hacer, explicó Gnecci.
Leé también: Sex shops en auge: el negocio millonario del placer que todavía rompe tabúes en la Argentina
Durante la exposición de los productos, los asistentes realizan preguntas que derivan en conversaciones sobre anatomía, placer y salud sexual. A partir de esas inquietudes, identifican zonas del cuerpo que desconocían o sobre las que nunca habían hablado debido a los tabúes que persisten en torno a la sexualidad.
En esta oportunidad se presentaron distintos tipos de juguetes sexuales y se explicó cómo actúa cada uno sobre diferentes zonas erógenas. Los participantes pudieron manipular dildos, vibradores, estimuladores de clítoris y diversos plugs anales.
Leé también: El boom de los juguetes terapéuticos: previenen disfunciones, estimulan el placer y mejoran la salud sexual
Francesca Gnecci es la dueña del sex shop donde se realiza este taller. La iniciativa surgió al identificar la falta de espacios de educación sexual para personas adultas. Este es un espacio de educación sexual para adultos. No se trata solamente de aprender sobre un producto, sino también de preguntarnos qué es lo que nos gusta y qué no, afirmó.
El taller se realiza cada quince días en Nicaragua 5539 y es gratuito. Se debe realizar inscripción previa debido a los cupos limitados. Las fechas se anuncian a través de las redes sociales de Erotique Pink (@erotiquepink).
Leé también: El mejor sex shop del mundo es argentino, un centro cultural que vende juguetes y brinda información sexual
Qué dicen los especialistas sobre los juguetes sexuales
Para la psicóloga y sexóloga Florencia Bundza (MN 42699), los juguetes sexuales pueden ser una herramienta para potenciar el placer, aunque no son una necesidad. Su uso es una elección que favorece la autoexploración, el autoconocimiento y el bienestar sexual. Conocer qué genera placer en el propio cuerpo también facilita comunicarlo a otra persona.
También se pueden incorporar a la pareja y resultar muy excitantes. Recuerdo que un paciente me contaba en el consultorio que descubrió que le excitaba ver a su mujer masturbándose con un juguete mientras él la miraba y la acariciaba, explicó Bundza.
Además de su función recreativa, los juguetes sexuales también pueden tener aplicaciones terapéuticas. Según la especialista, se utilizan como complemento en el tratamiento de algunas disfunciones sexuales y otras condiciones de salud.
Leé también: Un fabricante de juguetes sexuales expuso información privada de sus clientes
Pueden ser útiles en casos de vaginismo, dificultades para la penetración o para alcanzar el orgasmo. Incluso, existen algunos diseñados para fortalecer el suelo pélvico y otros que ayudan a mantener la erección o retrasar la eyaculación, señaló Bundza.
La especialista remarcó que el acceso a información confiable es fundamental para utilizarlos de manera segura. Entre las principales recomendaciones se encuentran higienizar los juguetes antes y después de cada uso, no compartirlos sin la protección adecuada, utilizar lubricantes compatibles con el material de cada producto y, en el caso de los juguetes anales, asegurarse de que cuenten con un tope de seguridad para evitar accidentes.