Santilli busca imponer la agenda de Milei y negocia las PASO con la carta de las colectoras - Parlamentario
Fortalecido tras reemplazar a Manuel Adorni en la Jefatura de Gabinete, Diego Santilli concentra los esfuerzos del Gobierno para avanzar con una ambiciosa agenda legislativa. La eliminación de las PASO aparece como el desafío más complejo, y la Rosad
Fortalecido tras reemplazar a Manuel Adorni en la Jefatura de Gabinete, Diego Santilli concentra los esfuerzos del Gobierno para avanzar con una ambiciosa agenda legislativa. La eliminación de las PASO aparece como el desafío más complejo, y la Rosada explora una negociación con radicales y aliados basada en la habilitación de colectoras para 2027, una apuesta clave para el proyecto reeleccionista de Javier Milei.
Con la salida del cuestionadísimo Manuel Adorni del Gobierno nacional, la administración mileísta recuperó no solamente el sosiego tras más de tres meses de crisis generada por las novedades permanentes -y negativas- que generaba el tema, sino también la centralidad. Esa que había conseguido luego de las elecciones de octubre pasado, que ejerció con exuberancia en el verano, y que fue perdiendo a partir de que las penurias del jefe de Gabinete fueron llevándose toda la atención.
Otra vez la figura de Diego Santilli resultó providencial para esta gestión. Ya había sucedido cuando le tocó ocupar el primer lugar de la lista de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, en reemplazo del eyectado José Luis Espert -recordar el eslogan para votar al Colorado, marcá al pelado-, y tan bien le fue que terminó ganando la elección legislativa en el principal distrito del país, nada menos. Y ahora, elegido para reemplazar a otro preferido de los Milei -aunque a Espert solo lo bancaba el Presidente- al frente de la Jefatura de Gabinete. A la postre el puesto más inestable de la gestión mileísta: Javier Milei es el presidente que más veces ha renovado este cargo en un solo período -cuatro jefes de Gabinete en dos años y medio-, según verificó un informe de la Universidad Austral.
El Colo llega así a un cargo clave para hacer más o menos lo mismo que ya venía haciendo, aunque seguramente con más centralidad y, por ende, responsabilidad. Sabe que si su tarea rinde, tendrá más allanado el camino hacia la candidatura a gobernador en la provincia de Buenos Aires, objetivo que vio malogrado en 2023, cuando la fratricida interna de Juntos por el Cambio lo relegó ante Néstor Grindetti.
Se sabe que no es el violeta puro que desea Karina Milei, quien se inclina por Sebastián Pareja, aunque como éste no mueve el amperímetro electoral ahora lo piensan como eventual vice de la ministra Sandra Pettovello, que nació en CABA pero tiene domicilio en un barrio cerrado de Moreno. A Santilli le ofrecerían en cambio ser candidato en la Ciudad de Buenos Aires, donde ya fue dos veces vicejefe de Gobierno, aunque esa alternativa significaría la ruptura con el Pro, pues Jorge Macri irá por la reelección. No es lo que espera el actual jefe de Gobierno, que con la caída de Adorni y el supuesto desinterés de Patricia Bullrich ve allanado su camino, ni tampoco lo que quiere Santilli, que desde 2021 está trabajando en la provincia de Buenos Aires. Y que tampoco quiere ser usado para una guerra ajena contra el partido del que no se ha desafiliado.
En el fondo, el flamante jefe de Gabinete espera que llegado el momento prevalezca el pragmatismo y se le respete el trabajo que ha venido haciendo en el distrito bonaerense, donde ya ganó las dos legislativas en las que compitió.
Mientras tanto está abocado a la tarea de allanar el camino para la agenda legislativa del Gobierno. Arrancó con el pie derecho, pues su asunción tuvo el brillo deseado, con la presencia de 13 gobernadores y un jefe de Gobierno, lo que da cuenta de la aprobación que despierta entre esos mandatarios. Aunque la satisfacción no fue plena: poco agrado le causó la presencia de su antecesor en el acto, pero menos el llamado del presidente Milei a Manuel Adorni para sumarse al abrazo de tres, aunque fiel a su estilo aceptó con una sonrisa de ocasión.
Empoderado en sus nuevas funciones, Santilli se disponía a abrir este martes las puertas de sus oficinas para la reunión de mesa política convocada, aunque no será a las 13, como se preveía originalmente, ya que a esa hora la Scaloneta buscará ante Egipto su paso a cuartos de final. Cuando sea, buscarán establecer las prioridades de la agenda legislativa que ya esbozó el Presidente de la Nación en la reunión en Casa de Gobierno del miércoles pasado con sus diputados y senadores.
En su reunión con diputados y senadores libertarios, Milei hizo especial hincapié en la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, y ya se cruzó en redes sociales con dos ex presidentes de esa entidad, Mercedes Marcó del Pont y Miguel Pesce, a los que calificó de analfabetos económicos por cuestionar sus intenciones.
Sin duda ese es el tema que más le interesa al economista Milei, pero no el prioritario para su gestión, ni el que presuma mayor riesgo. El proyecto que tiene tiempos perentorios y se resulta más complicado para negociar en el Congreso es la reforma electoral, que incluyó el año pasado en el primer llamado a extraordinarias, aunque el texto se conoció recién en marzo.
Los plazos tienen que ver con que esa ley pretende eliminar las PASO, por tanto debería ser debatida en un año no electoral como éste. O no más allá de febrero 2027, en extraordinarias.
Siempre se supo de las dificultades que tenía la reforma electoral para avanzar en el Congreso, al punto tal de haber planteado Patricia Bullrich la necesidad de tratar de forma separada la ley de ficha limpia, incluida en el texto completo. Así lo había acordado con el bloque de los 44, conformado por senadores libertarios y dialoguistas, pero esa licencia tomada por la jefa del bloque LLA no fue aceptada en la Rosada por Karina Milei, y debió volver sobre sus pasos.
No parece sencillo hacer cambiar de opinión a legisladores radicales y del Pro, que adelantaron inicialmente su rechazo a eliminar las elecciones primarias. El Gobierno está explorando alternativas para superar los escollos que plantean y la vía encontrada consistiría en ofrecer la utilización de colectoras para las elecciones del año que viene. Nada más alejado de terminar con las mañas de la casta que las colectoras
La propuesta es para radicales, el Pro y legisladores provinciales, que en caso de aceptar podrían apoyar la candidatura presidencial de Javier Milei, presentando sus propias listas para diputados (la propuesta no correría para la elección de senadores) sin necesidad de depender en ese caso de la disposición libertaria de cederles lugares en las listas.
El proyecto apuesta a seducir especialmente a los radicales, más que a los del Pro. Es que el proyecto ingresó por el Senado, donde el partido centenario cuenta con una decena de miembros, indispensables para poder imponer esta propuesta. Los senadores del partido amarillo en cambio son solo 3, reducidos por ahora a 2, pues la chubutense Andrea Cristina está de licencia por embarazo.
Como sea, Santilli sabe que la negociación que lleva adelante en la Cámara alta es bastante cuesta arriba. Por más que tiene diálogo franco y diario con los gobernadores, los del radicalismo no tienen en el Senado la misma ascendencia que pueden alcanzar en Diputados. Ejemplo: Carlos Sadir (Jujuy) no tiene senadores; Leandro Zdero (Chaco) tiene solo a Silvana Schneider; Alfredo Cornejo (Mendoza) tiene 2, pero solo podría asegurar el voto de Mariana Juri; los 2 senadores santafesinos no responden a Maximiliano Pullaro; y no está claro que el gobernador correntino esté de acuerdo con la eliminación de las PASO. De hecho Eduardo Vischi, presidente del bloque radical, tiene un proyecto propio donde las modifica, haciéndolas optativas, pero no eliminarlas.
El Pro, en tanto, anunció el viernes en redes sociales su disposición a avanzar con la agenda legislativa propuesta por el oficialismo, pero mencionan aparte, fuera del punteo, la reforma electoral, sin decir si eso incluye la supresión de las PASO requerida por el Gobierno.
En caso de aceptar los aliados la propuesta de las colectoras, sería ganancia pura para el Gobierno en busca de la reelección de su líder, pues además perjudica fuertemente al peronismo, que no tendría la posibilidad de apelar a una interna ordenadora: las colectoras no incluyen candidatos presidenciales.
Muchos se preguntan si es tan necesario para el Gobierno forzar a ese nivel la situación para conseguir la eliminación de las PASO -con el débil argumento del costo de las mismas-, siendo que al día de hoy Milei sigue siendo favorito, al no aparecer rivales. La respuesta que dan en la Rosada es que sí vale la pena, pues el objetivo es asegurar un triunfo en primera vuelta, pues un balotaje despertaría expectativas diversas que alterarían los mercados. Nada peor que eso.