Los diseñadores no lo pueden creer: una marca británica crea zapatillas con algas retiradas de lagos y ríos que ayudan a devolver 216 litros de agua limpia por par
El invento combina diseño, sustentabilidad y una tecnología que transforma un problema ambiental en materia prima para el calzado.
Año a año, aparecen más inventos sustentables que buscan aprovechar recursos del medioambiente para reducir el impacto ambiental de los productos. Entre ellos se destacan unas zapatillas fabricadas con algas que ayudan a devolver cientos de litros de agua limpia.
Son las Ultra III Bloom, creadas por la marca británica Vivobarefoot en colaboración con BLOOM, una compañía que se especializa en materiales alternativos. Este calzado está fabricado parcialmente con BLOOM Foam, una espuma que se realiza con biomasa de algas retiradas de distintos cursos de agua, como lagos y ríos.
Cómo son las zapatillas creadas con algas
Este calzado tiene una estructura perforada, es liviano y fue diseñado para drenar líquido con facilidad. Por este motivo, resulta ideal para usar en actividades al aire libre y caminatas en zonas con agua, como playas o ríos.
Para fabricarlas, las algas son recolectadas de lagos y ríos en los que su crecimiento excesivo afecta el equilibrio del ecosistema. Esa biomasa es transformada en una espuma que puede reemplazar a materiales derivados del petróleo, como el EVA, que suele aparecer en calzados deportivos.
Por qué ayudan a devolver 216 litros de agua limpia
De acuerdo con la información difundida por la marca, cada par de Ultra III Bloom ayuda a recircular 216 litros de agua. Esto se debe a que, durante el proceso de fabricación, se retira el exceso de algas de ríos y lagos, lo que permite que el agua pueda filtrarse y volver a circular en mejores condiciones.
Como si fuera poco, Vivobarefoot explicó que, al usar biomasa de algas, es posible reducir parte de la huella de carbono generada por la fabricación de calzado. Así, además de crear un producto funcional, esta iniciativa aprovecha un recurso que, en exceso, puede convertirse en un problema ambiental.
Esta innovación es un ejemplo de cómo las compañías pueden transformar problemas ambientales en una materia prima útil. Si bien no todos los modelos de Vivobarefoot están hechos con algas, este desarrollo muestra una alternativa sustentable para reducir la huella de la industria del calzado.