Lo que pierde el país con el desguace en la energía atómica
Con los 62 despidos de esta semana ya son 500 personas menos. Se suma el desmantelamiento de proyectos de vanguardia como el reactor Carem. El gobierno busca privatizar y darle el uranio a EE UU. "Lo que está en riesgo es la soberanía en un sector es
Directivos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) visitaron días atrás las instalaciones de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en Bariloche. Durante su recorrida, trabajadores y trabajadoras lograron acercarles una carta en la que les contaron la situación de desguace que atraviesa el sector, donde esta semana se concretó el despido de 62 personas. Casualidad o mal timing, las autoridades de la CNEA oficiaban de anfitrionas de referentes internacionales cuando sus medidas desataron las protestas en contra del vaciamiento. Pese al intento de blindaje con efectivos de Gendarmería, el conflicto fue inocultable.
Queremos que la carta llegue a (Rafael) Grossi, referente de la OIEA, dice Marianela Kramm, delegada de ATE en el Centro Atómico Bariloche (CAB), con los bombos sonando de fondo en medio de uno de los cortes intermitentes sobre la Avenida Bustillo de la ciudad patagónica, emblema de la energía atómica en la Argentina. No estamos dispuestos a negociar. Pedimos la reincorporación de todos, insiste tras la no renovación de contratos que se dio a conocer el martes 30 y se efectivizó el miércoles 1 de julio, sin preaviso alguno. En el CAB la motosierra cortó 14 puestos. Sobre una planta muy por debajo de lo que se necesita. Además, nuestro salario no es digno, calificó.
Las cesantías actuaron como detonante en un ámbito que ya estaba caldeándose y con potencia expansiva. Coincidieron, además, con los reclamos de más de tres centenares de científicos que están siendo desplazados del Conicet. Porque industricidio y cientificidio van de la mano. Para unos y otros, la respuesta incluyó represión.
Los despidos son un punto de llegada de un proceso que se inicia desde el primer día del gobierno de Javier Milei, sostiene Diego Hurtado, vicepresidente de CNEA entre mediados de 2021 y 2023 y presidente de la Autoridad Regulatoria Nuclear en 2015. Entre los «hitos» de ese proceso marca el 20 de diciembre de 2024, cuando Milei y Demian Reidel imputado por sus compras con la tarjeta de Nucleoeléctrica cuando estaba al frente de su directorio- presentaron el «plan nuclear argentino».
Más allá del delirio del anuncio, ya no estaba incluido el proyecto de pequeño reactor modular Carem. Ahí se vio que Milei solo tenía en mente el uranio y lo que exigiera el Departamento de Estado de Estados Unidos. Analizando ese discurso se veía clarísimo, recuerda Hurtado para explicar el intento de desguace en marcha sobre el sector nuclear argentino. Y advertir sobre sus consecuencias.
Lo que está en riesgo
La gente renuncia y se va por los bajos salarios, los más bajos del sector científico-tecnológico. El Carem dicen que no lo frenaron, pero no tiene presupuesto y a los trabajadores los empujan a que sean contratados por otras empresas () Lo que está en riesgo es la soberanía en un sector estratégico, decía a este diario en septiembre del año pasado la diputada Adriana Serquis, extitular de la CNEA. Tras esa oleada de pérdida de poder adquisitivo, renuncias masivas (unas 500 en los últimos dos años) y desfinanciamiento como política de Estado es que se dan los nuevos despidos.
Al principio decían que serían solo administrativos. Pero en la medida que pasaban las horas fue pegando en todas las gerencias y en actividades disímiles. Gente que trabaja en el proyecto Carem, en tecnología nuclear, en relaciones internacionales, en laboratorios químicos, enumeró Martín Iofrida, secretario general de la Asociación de profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Actividad Nuclear (APCNEAN).
Martín Porro, titular de la CNEA desde diciembre, dio su versión sobre las 62 desvinculaciones e intentó bajarle el tono al reclamo argumentando que era en su mayoría personal administrativo como si no fuera necesario para el funcionamiento de organismos tan complejos-. Pero en seguida comenzaron a conocerse historias que dejaron en evidencia su mentira: como la de Paula Alderete, hasta el martes operadora del único microscopio electrónico de barrido con acreditación en normas ISO 9001 e ISO 17025 del país.
Se utiliza para ver características de los materiales a muy altas magnificaciones. Sirve mi rol a todos los investigadores de CONEA y brindamos servicios a todos los sectores nucleares y para empresas privadas, desde farmacéuticas, siderúrgicas, automotrices. La parálisis del laboratorio implica la parálisis de líneas de investigación, de ingresos por lo que realizábamos para privados, los trabajos pendientes para NASA, por ejemplo, explica Alderete, técnica y estudiante de Ingeniería Metalúrgica. Creo que la política del gobierno actual se vio claramente cuando decidieron frenar el Carem, resume.
Redondo
¿Por qué defendemos la energía nuclear? Porque hoy el mundo está atravesando el problema de cambio climático, sin importar lo que digan los negacionistas () Se abre una ventana muy importante hacia 2030, donde el consumo de tecnología nuclear va a ser clave y el prototipo de reactor Carem está evaluado por agencias internacionales entre los cuatro o cinco más adelantados, entre 130 en el mundo. Pero llegan los libertarios y lo paralizan lamenta Hurtado. Es una de las apuestas tecnológicas más importantes de la historia argentina. Eso es lo que esta gente está rompiendo. Y agrega que la paralización es un proceso: «Y en ese proceso Milei firma un acuerdo (Proyecto First) con Estados Unidos que suma a Argentina al rebaño de países que van a comprar reactores pequeños a ese país. A cambio de crédito. La película es completa, privatizar el sector nuclear.
Una película que hasta parece tener secuela: mientras se escribían estas líneas el Gobierno anunciaba (hace pocas horas) un proyecto privado para hacer una central nuclear por 1200 millones de dólares. Una iniciativa que incluye un reactor modular de 300 MWe con capitales estadounidenses y que podría entrar al Súper RIGI. Fin del Carem. Inicio del reactor norteamericano. Redondo.
Claro que más allá de los mega proyectos y de la soberanía en riesgo, el desguace del CNEA y de los proyectos locales en torno a la energía tiene su impacto sobre la vida cotidiana. Aunque no se vea: Te vas a hacer una placa y el técnico tiene un dosímetro que cuantifica la radiación que recibís. Eso tiene que estar controlado. Los radioisótopos sirven para medicina y se usan en quimioterapia para pacientes con cáncer, ejemplifica la delegada Marianela Kramm sobre todo lo que está en juego. Mientras tanto, complementa su trabajo en CNEA con clases de gimnasia, así como entre sus pares hay quienes venden chipá o manejan un Uber para llegar a fin de mes.
En CNEA hay nanotecnología, electrónica, estudios energéticos. Atacar al sector nuclear es atacar uno de los nodos neurálgicos que nuestro país más allá de las inestabilidades políticas- sostuvo. Los países se construyen a partir de apuestas estratégicas y el sector nuclear es una de ellas define Hurtado-. Hoy está tratando de sobrevivir a la ultraderecha y eso justifica que lo pongamos en la vidriera. No hay que permitir que lo destruyan.