Cotapa, ejemplo de cooperativismo | Análisis
Hoy 4 de julio se conmemora el Día Internacional del Cooperativismo. Una fecha que reconoce a un modelo económico que, desde hace más de un siglo, demuestra que es posible organizar trabajo, producción y capital con un objetivo común: generar riqueza
Emiliano Gómez Tutau
Hoy 4 de julio se conmemora el Día Internacional del Cooperativismo. Una fecha que reconoce a un modelo económico que, desde hace más de un siglo, demuestra que es posible organizar trabajo, producción y capital con un objetivo común: generar riqueza sin desligarse de la comunidad.
En Paraná tenemos un ejemplo que habla por sí solo. Cotapa atravesó una de las crisis más profundas de su historia y fue el modelo cooperativo el que evitó su desaparición. Hoy son más de 40 trabajadores asociados los que sostienen la empresa, más de 80 puestos de trabajo indirectos vinculados a su actividad y cuatro comercios abiertos que siguen llevando alimentos elaborados en nuestra ciudad a miles de familias.
Eso no es una consigna. Es economía real.
Las cooperativas no están para distribuir subsidios ni para administrar pobreza. Organizan trabajo para producir riqueza, hacer competitivo lo que nace en el territorio y lograr que esa riqueza permanezca donde fue creada.
Cada litro de leche procesado, cada puesto de trabajo sostenido y cada producto que sale de Cotapa demuestra que el desarrollo también puede construirse desde la organización colectiva, con insumos locales, valor agregado y alimentos de calidad para Paraná, Entre Ríos y la Argentina.
Por eso, la reciente decisión de la Justicia entrerriana marca un antecedente trascendente: reconoce el esfuerzo de los trabajadores, consolida la continuidad productiva y deja una señal histórica para la provincia.
En el Día Internacional del Cooperativismo, Cotapa pone en superficie una verdad incómoda para muchos: cuando el trabajo se organiza, puede salvar empresas, proteger empleos y construir riqueza concreta.