Contacto

Volver a la portada
Provinciales
TN 04/07/2026 05:32 4 min de lectura

Opositores y amigos: Adams y Jefferson, los padres de la independencia norteamericana que murieron el mismo día

Ambos estadistas fueron vitales en el proceso de emancipación de los EE.UU.. Tras una vida de fuertes disputas y reconciliaciones, murieron el 4 de julio de 1826, exactamente 50 años después de haber fundado una nación.

Opositores y amigos: Adams y Jefferson, los padres de la independencia norteamericana que murieron el mismo día
Foto: TN

El 4 de julio de 1776, las trece colonias británicas en América del Norte firmaron una declaración redactada dos días antes.

Hasta entonces, los congresales habían debatido dos opciones:

- llegar a un compromiso con las autoridades del reino

- emanciparse completamente de Gran Bretaña.

Si bien el texto que se firmó fue redactado por Thomas Jefferson, el ideólogo tras la propuesta independentista fue un intelectual inglés, feroz antimonárquico, llamado Thomas Paine, autor del libro Sentido Común.

Este texto fue editado en febrero de 1776 en Filadelfia, donde se reunía el Congreso Continental, y en sus páginas declaraba que Jorge III era el real bruto de Gran Bretaña (recordemos que Jorge fue conocido como el Rey Loco por sus brotes psicóticos, probablemente debidos a una porfiria).

El libro se convirtió en un suceso

El texto fue alabado por Adams y Jefferson, quienes recomendaron su lectura enfáticamente. Fue así como en pocas semanas se editaron ciento veinte mil copias que se distribuyeron, a pedido de Washington, entre los milicianos.

Hasta entonces, la propuesta independentista creaba suspicacias entre los colonos americanos, pues muchos opinaban que sería de utilidad mantener vínculos con la metrópolis, temerosos aún de la posible represión de las fuerzas británicas.

Fue el libro de Paine el que señaló las ventajas de crear una nación autónoma y republicana. Para que el texto fuese de fácil comprensión, Paine lo redactó con un estilo sencillo y directo, sin usar expresiones rebuscadas ni citas en latín. Su intención era llegar al alma de los colonos usando su estilo cáustico, sin ahorrar expresiones satíricas contra la Corona.

Sentido Común fue el disparador de la emancipación.

La independencia y el esclavismo

La declaración de independencia fue aprobada después de eliminar toda norma antiesclavista para tranquilizar a los estados del sur, que dependían de esta mano de obra.

Sin embargo, Thomas Jefferson (que también tenía esclavos y tuvo un hijo con una de ellas) proclamó que todos los hombres son creados iguales y están dotados por el Creador de ciertos derechos inalienables, entre los que se cuentan la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, frase enaltecedora, pero que, en el contexto de un país que demoraría aún casi cien años en abolir la esclavitud, suena hipócrita.

Adams y Jefferson

Para los norteamericanos, el 4 de julio no solo se conmemora la independencia, sino también la muerte de dos de los individuos más trascendentes de la gesta emancipadora, solo detrás de George Washington. Ese día, pero de 1826, con pocas horas de diferencia, fallecieron John Adams y Thomas Jefferson.

John Adams fue el vicepresidente de Washington y quien lo sucedió en la primera magistratura (y padre de otro presidente, John Quincy Adams).

Si bien Adams y Jefferson habían trabajado armoniosamente en el Congreso para declarar la independencia, Jefferson fue muy crítico de la gestión de Adams. Su enemistad se hizo manifiesta durante la campaña electoral en la que Jefferson le ganó la presidencia.

Concluidos los mandatos, los dos estadistas volvieron a cultivar una amistad que se prolongó hasta los últimos momentos de sus vidas.

El 4 de julio de 1826, es decir, medio siglo después de la Declaración de Independencia y habiendo cumplido 90 años, Adams falleció de una insuficiencia cardíaca congestiva. Sus últimas palabras tuvieron como destinatario a su amigo: Thomas Jefferson me sobrevive.

Pero no fue así: Jefferson había fallecido cinco horas antes en su propiedad de Monticello, Virginia.

Allí se había recluido después de la muerte de su esposa en 1782. Jefferson heredó las deudas de su suegro, John Wayles, y mantuvo un ostentoso tren de vida que no podía sostener con la renta de sus tierras. Acosado por las deudas y a fin de salvar su querido Monticello, Jefferson organizó una rifa que permitió recaudar fondos para pagar parte de la hipoteca. Sin embargo, su hija se vio obligada a vender la casa.

Leé también: Tirano incompetente y hermano de Napoléon: José Bonaparte, el Pepe Botella de los libros de historia

La salud de Jefferson siempre fue endeble, sobre todo por una diarrea crónica, causa de su debilitamiento extremo, que le hizo perder el conocimiento el 1 de julio de 1826.

Pasó la mayor parte de los dos días siguientes entrando y saliendo de un coma, hasta que el día 3 por la noche le preguntó a su médico si era el Día de la Independencia. Su médico le ofreció una dosis de láudano, que Jefferson rechazó, y se dispuso a morir el mismo día en que, cincuenta años antes, había declarado la independencia.

Ambos, opositores y amigos, fallecieron en el aniversario del día que dieron luz a una nación.

TN Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por TN y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026