Allanaron Lomas del Mirador II y secuestraron droga y $1 millón - Informe Digital
Hubo un detenido y nueve identificados en un operativo contra el narcomenudeo que golpea otra vez al mismo barrio.
Un nuevo allanamiento en Lomas del Mirador II dejó al descubierto un punto de venta de drogas con cocaína fraccionada, marihuana y casi un millón de pesos en efectivo. El operativo, realizado el viernes por la Dirección General de Drogas Peligrosas de la Policía de Entre Ríos, terminó con un hombre detenido y volvió a poner bajo la lupa a un barrio donde la actividad narco ya había sido golpeada días atrás.
La medida se concretó en el marco de una investigación por presunta infracción a la Ley Provincial N.º 10.566 y contó con apoyo de grupos especiales, bajo directivas del Ministerio Público Fiscal. Según la información, los procedimientos se hicieron en dos viviendas del mismo sector y apuntaron a una misma organización dedicada a la comercialización de estupefacientes.
Cocaína lista para vender y dinero en efectivo
Durante los allanamientos, los efectivos secuestraron 347 envoltorios de cocaína preparados para su presunta venta, marihuana, un teléfono celular, frascos plásticos usados para el fraccionamiento, una billetera y $999.500 en efectivo. Para los investigadores, el hallazgo refuerza la hipótesis de que en el lugar funcionaba un punto de expendio con droga ya dividida en dosis individuales.
Además, fueron identificadas nueve personas, entre ellas varios menores de edad. Un hombre de 32 años quedó detenido e incomunicado, a disposición de la Justicia, mientras el fiscal Santiago Alfieri define las próximas medidas en la causa.
Otro golpe en la misma zona
El procedimiento se realizó apenas cuatro días después de otro operativo en Lomas del Mirador II. El 30 de junio, la Policía había secuestrado unas 800 dosis de cocaína y detenido a siete personas en el mismo barrio.
La presión sobre esa zona, sin embargo, viene de antes. Desde marzo, las fuerzas de seguridad sostienen una serie de investigaciones y allanamientos para desarticular distintos puntos de venta. En ese marco, durante marzo, abril y mayo también fueron destruidos los llamados búnkers, construcciones usadas para la comercialización de estupefacientes. Pese a esas intervenciones, la actividad siguió apareciendo en otros inmuebles del barrio, lo que derivó en los nuevos procedimientos.