Lisandro Martínez y Lionel Messi, vitales en el sufrido pase a Octavos
Un partido paradójico en lo colectivo y en lo singular para la Argentina que entró en Octavos con demasiada angustia y dejando sangre, sudor y lágrimas de tensión. El humilde Cabo Verde lo puso en aprietos y casi lo fuerza a definir con penales. Pero
Un partido paradójico en lo colectivo y en lo singular para la Argentina que entró en Octavos con demasiada angustia y dejando sangre, sudor y lágrimas de tensión. El humilde Cabo Verde lo puso en aprietos y casi lo fuerza a definir con penales. Pero el campeón del mundo halló reservas singulares, aparte de las anímicas o físicas, y destrabó la compleja misión con inspiraciones indivuales neurálgicas.
La historia dirá que el arquero africano le ahogó varios gritos al Gran Capitán, o que el “Licha” falló en un cierre decisivo facilitando el primer empate del durísimo rival, o hasta que Súper Dibu pudo hacer algo más en los dos goles de Cabo Verde, sin embargo, los tres terminaron siendo determinantes junto al “Cuti” Romero.
El Uno x Uno
Emiliano Martínez (8): Pudo haber hecho algo más en los dos goles, esa imagen dejó. Pero es injusto omitir lo que salvó. Cuando el equipo estaba explotado psicofísicamente, apareció en su real dimensión.
Nahuel Molina (4): Flojo abajo… Flojo arriba. Una noche para el olvido, aunque en realidad viene teniendo un Mundial complicado. Para colmo, Gonzalo Montiel tampoco está bien.
Cristian Romero (9): Los avances de Cabo Verde encontraron a un Cuti siempre bien plantado, tanto para ganar de arriba como para prevalecer en el anticipo. Cuando más se lo necesitaba, saltó en su esplendor con aparición de campeón.
Lisandro Martínez (9): Podría haber tenido un 10 de no ser por el cruce al que no llegó en el primer empate africano. Ya podemos reafirmar que es un gran Mundial el del entrerriano. Argentina necesitó del pelotazo largo y allí estuvo Licha con precisión quirúrgica para un pase gol de 50 metros. Pero también lo necesitó muchas veces para iniciar jugadas y con todo el criterio lo hizo sin fisuras. Y cuando lo necesitaba cuando el partido quemaba sacudió con un golazo. Un partido inolvidable.
Facundo Medina (6): Enorme entrega. Si bien tuvo algunos regresos con buenas recuperaciones. No estuvo fino a la hora de acertar pases en sus excursiones de ataque. Queda quizás expuesto por una mala salida dejando desarmado su sector en lo que fue el primer gol de Cabo Verde.
Rodrigo De Paul (5): El mismo sacrificio de siempre pero bastante impreciso. Su salida gravitó notoriamente ya que “El Motorcito” disimula constantemente las debilidades defensivas por derecha.
Alexis Mac Allister (5): Laborioso trabajo del ex-Colo. Marca la línea del equipo, cuando se lo necesita posicionarlo ahí está, cuando tiene que correr a los costados, también. Que esté unos metros detrás de lo que a muchos les guste no quita que su trabajo táctico esté siendo cumplido de manera satisfactoria. Cuando hubo que poner pierna en este partido de locos, la puso. Viene peleado en lo técnico.
Enzo Fernández (4): Un partido para el olvido. Dejó todo, sí. Pero tácticamente lució desordenado y técnicamente falló bastante en pases y a la hora de ciertas resoluciones que tuvo en sus pies.
Lionel Messi (9): Los adjetivos de siempre: inteligencia, oficio, sabiduría, oportunismo y a la vez, soportar estoicamente el reglamentario y el alargue hasta bajando en las últimas pelotas. No fue un “10” por todas las pelotas que le contuvo Vozinha. Pero, aparte, marcó otro golazo del cual habla el mundo.
Lautaro Martínez (4): Lo buscaron poco, pero tampoco pudo él mismo autogenerarse jugadas y quedó preso de los centrales rivales. Pasó desapercibido.
Thiago Almada (3): No pudo ganar un mano a mano y estuvo errático. Se vienen sucediendo estas situaciones con él en el primer equipo y evidentemente el equipo sufre su, por ahora, nivel mediocre.
Julián Álvarez (4): Otro partido desconocido y hasta lento o pesado. Algo raro pasa con el Araña.
Nicolás González (5): Ganas. Derroche de buenas intenciones. Pero desorden absoluto. Puro vértigo. Cero ideas.
Leandro Paredes (6): Autoridad. Carácter. Dio certezas. Por allí se excedió innecesariamente con el fragor.
Nicolás Tagliafico (6): Puro oficio para defender y volvió a ser incisivo para proyectarse. Terminó con sangre en su nariz producto de un manotazo africano.
Gonzalo Montiel (4): Flojo papel. Pudo entrar y demostrar que es “el dueño” de ese puesto, pero, potenció la fragilidad de ese sector.