Caída de recursos: la Ciudad de Mendoza congeló el sueldo de sus funcionarios por seis meses
La medida apunta a los cargos políticos y autoridades superiores del municipio debido a la caída de la coparticipación.
El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, dispuso el congelamiento de los sueldos de toda la planta de funcionarios políticos del Ejecutivo municipal y de los Juzgados Administrativos de Tránsito.
La medida, que entró en vigencia el pasado 1 de julio, se extenderá por un período de seis meses y busca preservar el equilibrio fiscal de la comuna ante la fuerte caída de los recursos coparticipables que reciben las provincias y los municipios.
El Decreto Municipal 533, publicado oficialmente este viernes, argumenta que la administración pública debe guiarse bajo criterios estrictos de responsabilidad, previsión y eficiencia para garantizar la continuidad y la calidad de los servicios esenciales que se brindan a los vecinos, visitantes y turistas.
En los considerandos de la norma, el jefe comunal capitalino remarcó que el ejercicio de la función pública conlleva un deber ético de actuar con ejemplaridad y coherencia frente a la realidad social y económica actual.
Este freno en las dietas de las autoridades superiores y el personal extraescalafonario no es una herramienta nueva para la gestión de Capital.
El texto oficial recuerda que la comuna ya había recurrido a una estrategia idéntica en enero de 2020, al inicio de la anterior gestión de Suarez, bajo el Decreto 8/2020.
Más allá del impacto directo en los haberes políticos, el decreto activa un plan global de ajuste hacia el interior de la municipalidad. En su articulado, la normativa instruye explícitamente a todas las secretarías, subsecretarías y direcciones a profundizar las acciones de austeridad, innovación, eficiencia y optimización de cada uno de los recursos disponibles.
Asimismo, el control de las cuentas públicas quedará bajo la estricta mirada de la Secretaría de Hacienda. El intendente le encomendó a esa cartera un seguimiento y monitoreo permanente de la evolución de los ingresos corrientes de la Ciudad, el comportamiento de las transferencias intergubernamentales y la estructura general del gasto público, con el objetivo de anticiparse a escenarios financieros de mayor complejidad regulatoria durante el segundo semestre del año.