En el Día del Locutor, Estela Díaz repasó su historia frente al micrófono: "Lo que te gusta es lo que hacés"
La reconocida locutora recordó sus comienzos en la radio, habló sobre la evolución de la profesión y aseguró que la vocación, la preparación y el amor por el oficio siguen siendo las bases de un buen profesional.
En el Día del Locutor, Estela Díaz repasó su historia frente al micrófono: "Lo que te gusta es lo que hacés"
Con más de cinco décadas vinculada a los medios de comunicación, la locutora Estela Díaz compartió un emotivo testimonio en el marco del Día del Locutor, donde repasó sus inicios en la radio, reflexionó sobre la evolución de la profesión y destacó la importancia de la vocación.
Díaz recordó que obtuvo su título de locutora en 1973 y que al año siguiente comenzó a trabajar realizando suplencias. Sus primeros pasos fueron como locutora comercial en Radio Antártida, emisora que posteriormente pasó a llamarse Radio América.
"Yo empecé como locutora comercial, no en informativos. En el noticiero llegué mucho después", recordó. Su desembarco en el periodismo informativo fue en 1984, cuando ingresó a Radio El Mundo para conducir los noticieros de la época.
Durante la entrevista también evocó cómo era el trabajo en las radios décadas atrás. "Antes era todo manual. No tiene nada que ver con la tecnología que existe hoy", señaló al describir los estudios y la forma de trabajar en aquellos años.
Consultada sobre las cualidades que debe tener un locutor, explicó que la belleza de una voz es una cuestión subjetiva, pero remarcó que existen aspectos técnicos indispensables. "Una buena dicción, una correcta articulación, saber interpretar y transmitir un mensaje son fundamentales. Aunque una voz no le guste a alguien, puede ser una excelente voz profesional", afirmó.
Para Díaz, la locución tiene un fuerte componente artístico. "Un locutor tiene que tener plasticidad, adaptación y capacidad creativa. Lo que hacés frente al micrófono tiene mucho de arte. Te tiene que gustar. Es amor al arte", expresó.
Finalmente, lamentó que con el paso del tiempo haya cambiado la actitud hacia la formación profesional. "Antes las personas estudiábamos porque realmente nos gustaba. Hoy pareciera que cada vez hay menos interés por especializarse", reflexionó.
En el Día del Locutor, su testimonio dejó un mensaje claro sobre el valor de la vocación, la preparación y la pasión por una profesión que, más allá de los avances tecnológicos, sigue teniendo en la voz y en la capacidad de comunicar su esencia.