Líneas fantasma y cortes constantes: el calvario de una usuaria que terminó en condena judicial para una empresa de internet
Una mujer de 47 años inició una demanda tras sufrir reiterados inconvenientes con los servicios prestados por la compañía. Aunque la empresa sostuvo que había compensado parte de los problemas mediante bonificaciones en las facturas, la Cámara Comerc
Una mujer de 47 años inició una demanda tras sufrir reiterados inconvenientes con los servicios prestados por la compañía. Aunque la empresa sostuvo que había compensado parte de los problemas mediante bonificaciones en las facturas, la Cámara Comercial confirmó la condena y ordenó el pago de una indemnización.
La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial confirmó la condena contra una conocida empresa de telecomunicaciones por graves y reiteradas fallas en sus servicios de internet, telefonía y televisión. El fallo de la Sala A ratificó una indemnización de $500.000 por daño moral en favor de una usuaria de 47 años, rechazando los argumentos de la compañía, que pretendía justificar los inconvenientes mediante la aplicación de bonificaciones y notas de crédito en las facturas.
El conflicto legal se originó luego de que la clienta agotara todas las instancias de reclamo administrativo previo sin obtener una solución definitiva. Ante la persistencia de los problemas, que afectaron de manera directa su vida personal y su desempeño laboral el cual depende estrictamente de la conectividad virtual, la mujer decidió acudir a la Justicia.
Un historial de irregularidades y desatención.
Según consta en la demanda, los incumplimientos de la empresa se extendieron durante varios meses y abarcaron la totalidad de los servicios contratados:
Televisión por internet: Presentaba cortes frecuentes e interrupciones constantes que impedían su uso. Además, se le debitaban cargos por suscripciones a canales y plataformas que jamás habían sido solicitados ni autorizados.
Vulnerabilidad en internet: Terceros lograban cambiar con extrema facilidad el nombre y la contraseña de su red hogareña, dejándola sin conexión durante horas o días, lo que además inhabilitaba el sistema de cámaras de seguridad de su vivienda.
Líneas telefónicas fantasma: La empresa habilitó a su nombre múltiples líneas de telefonía celular que nunca contrató, la mayoría con características de provincias del interior del país. Esto obligó a la mujer a radicar denuncias penales preventivas para desvincularse de cualquier uso indebido de las mismas.
Acoso técnico: La usuaria recibía notificaciones casi diarias para visitas técnicas que no había programado, viéndose obligada a cancelar reiteradamente intervenciones no solicitadas.
“Dedicó numerosas horas a realizar reclamos y gestiones sin obtener respuestas efectivas ni compensaciones, lo que le generó una profunda sensación de angustia y frustración”, detalló la presentación judicial.
El laberinto judicial y la resolución de la Cámara.
El fallo de primera instancia había hecho lugar parcialmente a la demanda, imponiendo la indemnización de $500.000 y obligando a la empresa a pagar las costas del juicio. Sin embargo, ambas partes apelaron la resolución por distintos motivos.
La demandante cuestionó que no se aplicaran intereses sobre el monto y criticó el rechazo del concepto de “daño directo”. Por su parte, la empresa argumentó que los problemas técnicos no justificaban una indemnización por daño moral y que las costas debían ser compartidas debido a que se habían desestimado varios rubros del reclamo inicial.
Al analizar los agravios, la Cámara Comercial ratificó el fallo original basándose en los siguientes puntos:
Aspecto Evaluado Resolución de la Cámara
Intereses Se desestimaron. El tribunal consideró que el juez de primera instancia fijó el valor del daño moral a la fecha de la sentencia, absorbiendo allí el impacto del paso del tiempo.
Daño Directo Se rechazó en sede judicial. La Cámara aclaró que, según la Ley de Defensa del Consumidor, este tipo de resarcimiento está reservado exclusivamente a la vía administrativa para garantizar un trámite más ágil.
Daño Moral Se mantuvo firme. El tribunal determinó que la reiteración de las irregularidades y la falta de soluciones configuraron una afectación real a la tranquilidad y honor de la clienta.
Costas Judiciales La empresa deberá hacerse cargo de los gastos de la primera instancia, ya que la acción prosperó en lo esencial. Las costas de la apelación se distribuyeron por su orden al ser rechazados los recursos de ambas partes.
Con esta resolución, la Justicia dejó en claro que la responsabilidad de la empresa por la prestación defectuosa del servicio es innegable. La reiteración de las conductas abusivas y el desinterés por ofrecer soluciones efectivas terminaron por consolidar una condena que sienta un importante precedente para los derechos de los consumidores.
Redacción: Nova Comunicaciones.