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Provinciales
El Destape 02/07/2026 17:15 4 min de lectura

Tres poemarios donde la memoria, el duelo y la resistencia encuentran voz

Tres libros de poesía escritos por mujeres. Poesía argentina escrita por mujeres.

Tres poemarios donde la memoria, el duelo y la resistencia encuentran voz
Foto: El Destape

La poesía tiene el poder de expresar lo que muchas veces está guardado; de poner en palabras lo que se siente pero no se puede expresar. Y aunque tradicionalmente esté inconscientemente relacionada al amor, la poesía siempre puede ir más allá: como un descargo, como un manifiesto o como una forma de mostrar una realidad.

Estos tres libros de poemas escritos por mujeres proponen otra forma de hacer y leer poesía. Cada una con un estilo y una necesidad diferente creó poemarios que, sin dudas, marcan una tendencia en la poesía argentina de esta época: entender que sentir merece su lugar, sin importar que tan intenso sea.

Llegué cansada a la felicidad de Patricia González Gómez

En Llegué cansada a la felicidad, Patricia González López construye una voz poética atravesada por el cansancio, la memoria de clase y las tensiones de la vida contemporánea. Lejos de cualquier idea ingenua de felicidad, los poemas exploran la experiencia de quienes crecieron en los márgenes y debieron abrirse camino entre el trabajo, las desigualdades y la necesidad constante de demostrar su valor. Con una escritura precisa, que combina lirismo, ironía y observación social, la autora convierte experiencias íntimas en preguntas colectivas sobre el poder, la pertenencia y la posibilidad de elegir una vida propia.

A lo largo del libro, el yo poético oscila entre la denuncia y la ternura, entre el desencanto y la resistencia. La herencia familiar, las relaciones laborales, la identidad de clase y el amor aparecen como territorios desde los cuales pensar el presente sin resignar sensibilidad ni compromiso. González López logra que lo político emerja de lo cotidiano y que la reflexión social conviva con imágenes de gran delicadeza. El resultado es un poemario lúcido y profundamente contemporáneo que encuentra, incluso en el agotamiento, una forma de esperanza.

A nosotras su reino de Mara Parra

En A nosotras su reino, el primer libro de Mara Parra, nos encontramos ante una poesía intensa y combativa que pone en el centro la relación entre los seres humanos y el territorio que habitan. Desde una mirada profundamente ligada a la naturaleza salvaje, la autora pone sobre la mesa las temáticas que la preocupan, que la enfurecen o que, al menos, despiertan en ella un sentimiento con necesidad de descargar.

Parra se postula en contra de la explotación a la tierra, el extractivismo, el patriarcado, las deidades y la ferocidad de la naturaleza. Con una escritura de versos breves y contundentes, la autora transforma la indignación en materia poética y encuentra en la palabra una herramienta para denunciar las heridas que deja el avance del poder sobre las comunidades.

A lo largo del libro, también aparecen la espiritualidad, las creencias y las figuras de autoridad como objetos de revisión crítica. Parra interpela tanto a las instituciones como a las narrativas que históricamente justificaron distintas formas de dominación, al tiempo que reivindica una sensibilidad atenta a la naturaleza y a las experiencias de las mujeres. El resultado es un poemario de gran fuerza política y emocional, donde la rabia convive con la belleza de las imágenes y donde la poesía se convierte en una forma de resistencia frente a la destrucción y el olvido.

Hasta verte amanecer, de Alejandra Pultrone

En Hasta verte amanecer, Alejandra Pultrone reúne tres libros escritos a lo largo de quince años (Restos de poda del 2004, Plaza Washington del 2017 y La soledad de los anhelos del 2019) para construir una obra atravesada por la memoria, la pérdida y la persistencia de los afectos. Los poemas recuperan escenas de infancia, vínculos familiares y fragmentos de una vida cotidiana que adquieren una dimensión inesperada a través de la escritura. Con una voz contenida y precisa, Pultrone trabaja sobre aquello que parece destinado a desaparecer y convierte el recuerdo en una forma de permanencia.

El corazón del libro está en el duelo por la muerte del padre, una experiencia que atraviesa especialmente Plaza Washington y que organiza buena parte de la trilogía. Sin embargo, la poesía de Pultrone no se limita a narrar la ausencia: busca registrar los rastros que dejan las personas amadas, los objetos mínimos y las escenas aparentemente insignificantes que sobreviven al paso del tiempo. Entre el dolor y la esperanza, Hasta verte amanecer propone una reflexión sensible sobre la memoria y la escritura, entendida como un gesto obstinado contra el olvido y una forma de seguir buscando luz en medio de la noche.

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