Líbano sigue sin retorno para 700.000 desplazados por la tregua - Informe Digital
La tregua no frenó la destrucción ni despejó zonas militarizadas; la ONU y el NRC advierten que volver sigue siendo riesgoso.
En el sur de Líbano, más de 700.000 personas siguen desplazadas y sin poder volver a sus casas, cuatro meses después de la tregua entre Israel y el grupo terrorista libanés Hezbollah. El acuerdo no alcanzó para frenar la destrucción ni para habilitar un regreso seguro, en un país donde la guerra dejó barrios enteros arrasados y una crisis humanitaria todavía abierta.
Según informaron el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) y la agencia humanitaria de la ONU, el alto el fuego prorrogado en varias ocasiones no devolvió la seguridad ni permitió reconstruir la vida de miles de familias. Los ataques israelíes continuaron después del acuerdo, con bombardeos, incursiones y operaciones militares extendidas al sur del río Litani.
El Ministerio de Sanidad de Líbano cifró en 4.298 las muertes registradas desde el 2 de marzo, entre ellas 135 trabajadores de la salud, y reportó además más de 12.000 heridos. A eso se suma la presencia de zonas ocupadas por el ejército israelí y declaradas militares, junto con munición sin explotar y escombros que siguen bloqueando el retorno.
El NRC advirtió que el regreso sigue sin ser un paso sencillo para los residentes, que además enfrentan restricciones, falta de servicios básicos y viviendas destruidas. La organización remarcó que la devastación golpeó con especial dureza a quienes vivían al sur del Litani, donde una evaluación preliminar estimó en 1.380 millones de dólares los daños directos en edificios, sin contar otras infraestructuras ni el resto del país.
La directora del NRC en Líbano, Maureen Philippon, sostuvo que la forma en que se desarrolló el conflicto encareció la recuperación y prolongó el desplazamiento. La destrucción de viviendas, carreteras, sistemas de agua, centros sanitarios, escuelas e infraestructuras civiles provocó desplazamientos prolongados, pérdida de medios de vida, interrupción de la educación y un mayor endeudamiento de las familias, señaló.
De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), a fines de junio seguían desplazadas internamente 704.445 personas en todo el país, mientras que más de 523.000 habían iniciado un regreso gradual. El NRC indicó que muchas familias agotaron sus ahorros para pagar alquileres, comprar ropa tras huir sin pertenencias o cubrir necesidades básicas en medio de una crisis económica y financiera sin precedentes.
En paralelo, el Gobierno libanés y Siria firmaron un acuerdo para crear el Comité Superior Conjunto Libanés-Sirio, un nuevo marco de coordinación bilateral en economía y seguridad. El primer ministro Nawaf Salam y el canciller sirio Asaad al Shaibani formalizaron el entendimiento en Beirut y hablaron de estabilidad, desarrollo y recuperación de infraestructuras.
Mientras avanzan esos gestos diplomáticos, el sur de Líbano sigue atrapado entre la destrucción y la incertidumbre. La reconstrucción y el regreso seguro de los desplazados continúan atados a la seguridad, la asistencia internacional y un alto el fuego duradero.
(Con información de Europa Press y EFE)