El Papa profundizó su conflicto con el sector más conservador y excomulgó a seis obispos
Se trata de clérigos lefebvrianos, miembros de la Fraternidad San Pío X, quienes fueron consagrados "contra la voluntad" de León XIV, lo que fue considerado
El papa León XIV decretó la excomunión de seis obispos vinculados con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, luego de que cuatro sacerdotes fueran consagrados obispos sin autorización de la Santa Sede en Ecône, Suiza. El Vaticano calificó el hecho como un "acto de naturaleza cismática", lo que profundiza una de las mayores tensiones internas que atraviesa la Iglesia católica.
La decisión fue comunicada a través de un decreto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, presidido por el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, en el que se establece que los involucrados incurrieron en la excomunión latae sententiae , una sanción prevista por el derecho canónico para determinados delitos graves y cuya absolución queda reservada a la Santa Sede.
Los cuatro nuevos obispos sancionados son Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsine de Divry y Marc Hnaookwe. También fueron excomulgados Alfonso de Galarreta y Bernard Fellay, quienes presidieron las consagraciones episcopales sin el mandato del Pontífice.
QUÉ DICE EL DECRETO DEL VATICANO
En el documento, el Dicasterio sostiene que la consagración de los cuatro sacerdotes se realizó "sin mandato específico y contra la voluntad del Sumo Pontífice", por lo que constituye un acto cismático.
Además, exhorta a los fieles a permanecer en comunión con el Papa y con los obispos que reconocen la autoridad de Roma, al tiempo que los llama a abstenerse de participar en las celebraciones y actividades promovidas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.
El texto también señala que la Iglesia está dispuesta a recibir nuevamente a quienes decidan regresar a la plena comunión con la Santa Sede.
UN CONFLICTO DE DÉCADAS
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X fue fundada por el arzobispo francés Marcel Lefebvre y mantiene desde hace décadas un conflicto con el Vaticano por su rechazo a varias de las reformas introducidas por el Concilio Vaticano II.
Entre las principales diferencias figura la defensa de la misa tridentina, celebrada íntegramente en latín y según el rito previo a la reforma litúrgica impulsada por el papa Pablo VI en 1969. Aunque la Iglesia reconoce la validez de ambas formas de celebración, la Fraternidad cuestiona otros cambios doctrinales y pastorales aprobados por el Concilio.
RESPUESTA DEL PAPA
Antes de que se concretaran las ordenaciones, el Vaticano había intentado frenar la decisión mediante negociaciones con la Fraternidad. Sin embargo, las consagraciones se realizaron igualmente el 1 de julio en la localidad suiza de Ecône.
Desde Castel Gandolfo, donde se encuentra durante el verano europeo, León XIV lamentó la ruptura y sostuvo que los integrantes de la Fraternidad "rechazan aceptar ciertos elementos fundamentales de la Iglesia" definidos por el Concilio Vaticano II. "Lo lamento, pero nosotros tenemos que seguir adelante", afirmó.
La decisión del Pontífice marca un nuevo capítulo en el histórico enfrentamiento entre el Vaticano y el principal movimiento ultraconservador del catolicismo, cuya relación con Roma continúa atravesada por profundas diferencias doctrinales y litúrgicas.