La crecida del Paraná es un "primer aviso" de lo que podría ocurrir con El Niño, advirtieron especialistas
Tras la alerta emitida por la APA, el ingeniero Hugo Rohrmann explicó que el aumento del nivel del río responde a las lluvias en la cuenca del Iguazú, estim
Luego de que la Administración Provincial del Agua (APA) advirtiera sobre una crecida del río Paraná y recomendara extremar las precauciones en las zonas costeras, el ingeniero hídrico, Hugo Rohrmann explicó que el aumento del caudal responde exclusivamente a las intensas lluvias registradas en la cuenca del río Iguazú. Además, sostuvo que se trata de un fenómeno de corta duración que, por ahora, representa una normalización de los niveles del Paraná y no una situación de riesgo.
"Ahora hay un incremento visible producido exclusivamente por lluvias que se dieron sobre la cuenca baja y media del Iguazú", explicó y señaló que el Iguazú "tiene una gran capacidad de respuesta; es una cuenca chica dentro de lo que es el aporte del río Paraná, pero tiene una gran potencialidad como para incluso superar los caudales que vienen de la gran cuenca del Paraná, que salen de la represa de Itaipú, y eso es lo que está dando motivo a esta creciente", sostuvo.
En ese sentido, indicó que se trata de un comportamiento habitual para esta época del año y que el fenómeno será transitorio. "En general, son crecientes de poca duración, justamente asociadas a la pequeña superficie que tiene la cuenca del Iguazú. El paso por Corrientes, Barranqueras y el Chaco tiene una duración en líneas generales de una semana o dos semanas; o sea, hay un incremento y luego vuelve a bajar".
Rohrmann remarcó que el Paraná continúa con niveles bajos y que el incremento actual responde únicamente al aporte del Iguazú. "El Paraná, en líneas generales, sigue deprimido; no hay un aporte de esta crecida de parte del Paraná, es exclusiva del Iguazú".
UNA NORMALIZACIÓN DEL NIVEL DEL RÍO
Acerca del impacto que tendrá el aumento del caudal, el especialista consideró que la situación no representa un riesgo para las localidades ribereñas. "Es una crecida porque el río estaba por debajo, entre dos metros y dos metros y medio, y ahora va a subir unos dos metros. Por lo tanto, es una crecida, pero dentro del cauce. Para generar afectación en nuestra región, el hidrómetro en Barranqueras o en Corrientes tiene que medir seis metros. Por lo tanto, esto no deja de ser de algún modo una normalización por ahora temporaria".
Además, estimó que el pico de la crecida se ubicará entre los 3,50 y 4 metros, valores que corresponden al rango de aguas medias. Si no se registran nuevas precipitaciones durante julio, el ingeniero hídrico prevé que el río volverá gradualmente a niveles cercanos a los 3 metros en un plazo aproximado de 15 días.
EL NIÑO, UN ESCENARIO PARA LOS PRÓXIMOS MESES
Por otra parte, Rohrmann coincidió con la evaluación de la APA respecto de que la crecida actual no puede atribuirse a El Niño, ya que el fenómeno climático todavía no tuvo tiempo suficiente para influir sobre la cuenca del Plata; aunque consideró que la situación actual debe interpretarse como una advertencia de cara a los próximos meses.
"Como sabemos que el fenómeno de El Niño hará transferencia de mayores lluvias hacia primavera-verano, esto no deja de ser un primer aviso", expresó.
Finalmente, alertó que la prolongada bajante registrada entre 2020 y 2022 favoreció la ocupación de sectores potencialmente inundables por parte de la población y señaló que una eventual crecida asociada a El Niño podría afectar esas áreas. "Esta pequeña crecida dentro del contexto del fenómeno de El Niño debería servir para decir: "Señores, tengamos atención porque hacia primavera-verano puede venir una crecida", e identificar a esa cantidad de gente que vive fuera de las áreas defendidas del Gran Resistencia", cerró.