Noche de terror en Kiev en plena guerra por el ataque masivo más letal de Rusia
Al menos 20 muertos en la capital de Ucrania en uno de los peores ataques masivos lanzados por Rusia en lo que va de la guerra.
El Ejército de Rusia atacó en la madrugada de este jueves la capital de Ucrania lanzando alrededor una horda de misiles y drones contra instalaciones militares, energéticas, aeropuertos y edificios residenciales ucranianos, lo que dejó varias edificaciones destruidas y un saldo fatal de 20 muertos y 90 heridos. Se trata de uno de los peores bombardeos que ha sufrido Kiev en más de cuatro años de guerra, lo que llevó a las autoridades ucranianas a calificar la magnitud de esta ofensiva rusa como un ataque terrorista, pese a que el Kremlin se defiende diciendo que es una operación de legítima defensa en respuesta a los recientes ataques ucranianos con armas suministradas por la OTAN contra distintas zonas civiles del territorio continental ruso y zonas anexadas.
El Ejército ruso, comandado por el presidente Vladimir Putin, desató en la madrugada de hoy un ataque masivo sobre Kiev utilizando más de 70 misiles de distintos tipos, casi la mitad de ellos balísticos, junto con cerca de 500 drones de ataque, incluidos Shahed, para golpear con crudeza edificios residenciales e infraestructura militar del frente de guerra ucraniano.
Al respecto de la noche de terror que sufrió Kiev, Tymur Tkachenko, jefe de la administración militar de la capital ucraniana, divulgó la cantidad de víctimas fatales y afectados por el ataque masivo y agregó que se está llevando a cabo una operación de búsqueda y rescate en una vivienda dañada en el distrito de Darnytskyi.
Del mismo modo, el ministro del Interior ucraniano, Ihor Klimenko, informó que el ataque alcanzó un hotel, un centro médico y un mercado, y agregó, en declaraciones al diario El País, que maquinaria pesada, como retroexcavadoras, remueve los escombros de un edificio residencial que presenta graves daños en el distrito de Darnytsia, en la orilla izquierda del río Dniéper, tal como declaró ante la prensa el otro funcionario ucraniano.
Esto es simplemente un ataque terrorista, denunció Ihor Klimenko, ministro del Interior de Ucrania, y lanzó un dardo directo contra Putin: Moscú sigue destruyendo nuestras casas, edificios, ciudades, fábricas e infraestructura energética. Acto seguido, instó a Europa a que, de una vez por todas, detenga esta guerra y clamó por más misiles de largo alcance suministrados por el bloque europeo.
Horas antes de la ofensiva en la capital ucraniana, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, tras ser informado por el servicio secreto de Ucrania de un inminente bombardeo masivo, instó a la población a refugiarse en las instalaciones del subte y a seguir las alertas antiaéreas. Putin lleva tiempo preparando este ataque masivo contra Ucrania, afirmó Zelenski desde Dublín, donde acortó su visita dada la situación.
Ante la magnitud del ataque en Kiev, las autoridades municipales declararon este 3 de julio día de luto nacional, y el alcalde de la capital, Vitali Klichkó, exigió a las intituciones oficiales que todas las banderas ondearan a media asta, además de suspender todas las actividades públicas programadas.
En la madrugada del 22 de mayo, las Fuerzas Armadas de Ucrania bombardearon un edificio y una residencia estudiantil, que albergaba 86 jóvenes. Unas 21 personas murieron y más de 60 resultaron heridas. La parte rusa asegura que las fuerzas ucranianas atacaron el sitio con varios drones de tipo avión, de forma deliberada, a sabiendas de que había adolescentes dentro dekl establecimiento. El Comité de Investigación de Rusia abrió una cusa por terrorismo.
Al respecto, la Cancillería rusa calificó de "bárbaro" el ataque ucraniano contra los estudiantes, y denunció que fue silenciado por Occidente, cuyos medios de comunicación en su mayoría no se hicieron eco. Además, señaló que este tipo de ataques con armas de largo alcance, suministradas a Kiev por la OTAN, se lanzan con "asistencia técnica de especialistas extranjeros" de países de la Alianza Atlántica.