Aramco acelera un motor híbrido que desafía al auto eléctrico - Informe Digital
El DHE promete más eficiencia con menos piezas y apunta a sostener la combustión en la era híbrida.
Aramco presentó un motor híbrido de nueva generación que busca prolongar la vida de la combustión con menos consumo y menos emisiones. La apuesta llega en un momento en que Europa endurece sus exigencias ambientales y la industria busca alternativas para no quedar atada por completo al auto eléctrico.
En junio de 2024, cuando la electromovilidad todavía marcaba el pulso del mercado y ya asomaban señales de desaceleración en las ventas de autos eléctricos en Europa y Estados Unidos, la petrolera árabe Aramco compró el 10% de Horse Powertrains Limited, la firma creada por Renault y Geely para desarrollar motores de combustión de alta eficiencia.
La jugada fue leída como una apuesta por impulsores de muy bajas emisiones y alto rendimiento, capaces de sostener a la industria automotriz y al negocio petrolero en la transición de la próxima década. El objetivo de fondo era llegar a 2035, cuando iba a entrar en vigor la prohibición de fabricar motores a gasolina, con ambas actividades todavía en pie.
Después llegó el cambio de política que eliminó esa fecha límite, aunque mantuvo un estándar de emisiones muy exigente y multas millonarias para quienes no lo cumplan. Sin esa presión inmediata, el desarrollo de motores de combustión ultraeficientes ganó todavía más peso: puede ser la base de un negocio sólido para autos térmicos y también para híbridos más eficientes.
Hoy Renault y Geely conservan el 45% del paquete accionario de Horse y Aramco mantiene otro 10%. Pero la petrolera siguió por su cuenta y este año presentó un concepto que busca ir más allá de la combustión tradicional: el DHE, sigla de Dedicated Hybrid Engine, pensado exclusivamente para sistemas híbridos.
La primera diferencia es estructural: se trata de un bloque único, sin block y tapa de cilindros separados como en un motor convencional. La idea es reducir componentes y simplificar la fabricación.
También reemplaza los cojinetes lisos por rodamientos en el cigüeñal, el árbol de levas y las bielas, con el objetivo de bajar la fricción interna y mejorar el rendimiento. Además, elimina el sistema de distribución variable y la correa auxiliar. El recorte de piezas es notable: tiene 175 partes frente a más de 1.000 en un motor de combustión convencional.
El DHE es un monobloque de tres cilindros y 1.6 litros, con arquitectura de carrera larga para lograr una combustión más eficiente y menores pérdidas de energía calórica. A eso suma una mejor recirculación refrigerada de gases de escape, cierre retardado de las válvulas de admisión e inyección dual para aprovechar mejor el combustible.
Con ese diseño, alcanza una eficiencia térmica de entre 41% y 42%, una mejora del 25% frente al promedio de un motor de gasolina para un tren de propulsión híbrido.
Todavía no se anunció qué vehículos podrían incorporar esta mecánica, aunque por lógica Renault y Geely aparecen como los primeros candidatos por su vínculo societario con Aramco.
De todos modos, la tecnología también podría ofrecerse a otras automotrices. Si eso ocurre, Aramco y Horse podrían convertirse en proveedores de la industria en general, evitando inversiones millonarias en desarrollos propios y ampliando la escala de producción para bajar aún más el costo del DHE.
El movimiento llega en un mercado donde los híbridos, los híbridos enchufables y los eléctricos de rango extendido crecen con fuerza en Europa. Pero ese avance también profundiza la dependencia de China como principal proveedor mundial de baterías.
Si Europa logra masificar motores de este tipo, podría fortalecer un desarrollo propio con escala y costos más competitivos frente a los autos chinos.