Candioti pidió coordinar la respuesta al narco en Entre Ríos - Informe Digital
El fiscal federal defendió la causa Airaldi y advirtió que sin decomiso de bienes y trabajo conjunto el Estado queda corto.
El juicio oral contra el productor rural Leonardo Airaldi expuso una de las investigaciones más pesadas que atravesó la Justicia Federal entrerriana en materia de narcocriminalidad. Así lo planteó el fiscal general federal de Entre Ríos, Juan Ignacio Candioti, en una entrevista con el programa de televisión Cuestión de Fondo (Canal 9 Litoral), donde defendió el pedido de 14 años de prisión para el principal acusado y sostuvo que la respuesta al crimen organizado exige coordinación entre organismos del Estado y un golpe directo a su estructura económica.
Candioti describió la causa como muy importante por múltiples circunstancias y razones. Señaló la pluralidad de imputados, la acumulación de dos investigaciones de gran magnitud la de Paraná y la vinculada al secuestro de 29 kilos de cocaína en Puerto Gaboto, Santa Fe y la prueba reunida durante más de cuatro meses de debate oral.
Según explicó, la pesquisa sobre Airaldi comenzó en 2019 y pasó por distintas etapas bajo el control de varios operadores judiciales. Intervinieron la Prefectura Naval Argentina, la Policía de Entre Ríos y luego la Policía Federal Argentina, mientras jueces y fiscales de distintas jurisdicciones fueron validando la consistencia del expediente.
Fíjense todos los operadores judiciales que pasaron y vieron de una misma manera esta cuestión, remarcó. En ese recorrido mencionó al juez federal Leandro Ríos y a los fiscales Carlos García Escalada, Leandro Ardoy, Ricardo Álvarez y Walter Rodríguez, además del trabajo de las tres fuerzas de seguridad. También rechazó las versiones sobre una supuesta protección policial al imputado y afirmó que, cuando surgieron sospechas sobre un efectivo, la Policía de Entre Ríos lo puso a disposición del juez.
Uno de los puntos que más valoró fue el desempeño de los testigos y de los investigadores especializados. Destacó en particular la declaración del testigo de identidad reservada, cuya protección fue garantizada por el tribunal por temor a represalias. También consideró muy sólido el testimonio del comisario de la Policía Federal Eduardo Guillermo Sidre, quien explicó por qué la investigación ubicó a Airaldi como presunto organizador de la estructura criminal.
El Tribunal Oral Federal dará a conocer su veredicto el 13 de agosto. La Fiscalía pidió 14 años de prisión al entender que Airaldi ocupó el eslabón más alto en la cadena del narcotráfico. Candioti sostuvo que se trata de una pena justa y proporcional.
Pero el fiscal fue más allá del expediente. Advirtió sobre el impacto social del narcotráfico en los barrios y describió un fenómeno que, según dijo, se profundizó en los últimos años. No nos podemos abstraer del flagelo del narcotráfico y del daño que está generando desde hace muchos años, afirmó. Y dejó una definición que condensó su preocupación: Los chicos son utilizados como soldaditos y cada vez con menos edad.
También señaló que muchos niños terminan siendo víctimas del consumo porque los narcotraficantes les venden el estupefaciente en el barrio.
Sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay, Candioti sostuvo que el caso Airaldi volvió a mostrar la importancia estratégica del corredor fluvial para el transporte de drogas. Planteó que es imprescindible reforzar los controles sobre la navegación y el espacio aéreo. Aunque definió a Entre Ríos como un lugar de paso o de tránsito, aclaró que la provincia también registra producción y comercialización de estupefacientes.
Otro eje central de la entrevista fue la necesidad de golpear el patrimonio de las bandas criminales. Si no le sacamos los bienes, si no le decomisamos los bienes, nos vamos a quedar cortos, afirmó al defender el pedido de decomiso de la estancia El Mirador como presunto instrumento del delito. Dijo que esa estrategia es compartida por la Procuración General de la Nación y por especialistas de Naciones Unidas con quienes participó recientemente de jornadas sobre crimen organizado.
Por último, Candioti habló por primera vez en profundidad de las amenazas que recibió antes del juicio. Admitió que afectaron a su familia, aunque prefirió dejar el tema en manos de la Justicia. Nos afectó, lógicamente. A mí, a mi señora y a mi madre. Pero lo dejo en manos de la Justicia, señaló. Y recordó otros casos de amenazas a magistrados federales entrerrianos para subrayar que la protección de jueces y fiscales es hoy otro frente clave en la pelea contra las organizaciones criminales.
¿Se puede entender que el juicio al productor rural Leonardo Airaldi, acusado de organizar y financiar maniobras de narcotráfico tiene que estar entre los 5 juicios más complejos que tuvo usted en su historia?
-Sí, sí, puede ser. La verdad que nosotros lo dijimos en el alegato: es una causa muy importante por múltiples circunstancias y razones. Una de ellas es la pluralidad de imputados, otra de ellas es la complejidad de las actuaciones, otra es lo voluminoso del expediente, y también un tema que fue debatido y cuestionado por la defensa: y que es la acumulación. ¿En qué sentido? Para que la gente lo entienda. Acá lo que se estaba investigando primeramente era la causa denominada Paraná, donde el Juzgado Federal de Paraná, a cargo del doctor Leandro Ríos, había considerado que había una organización, un grupo de personas dedicados a la comercialización de estupefacientes, y por eso había que ir a debate. El fiscal (Leandro Aníbal) Ardoy hizo el requerimiento de elevación. Pero, a su vez se sumó la causa denominada de Santa Fe, que se habían encontrado 29 kilos de cocaína en Puerto Gaboto. La Justicia Federal se lo atribuía también a Airaldi, entonces, por haber conexidad objetiva y conexidad subjetiva, o sea, por tratarse los dos casos de narcotráfico y conexidad subjetiva sobre la misma persona, se decidió la acumulación y que tramite ante el Tribunal en un juicio único. Entonces, esto también nos da la pauta de la magnitud de la causa y de las dos investigaciones. A nuestro criterio, la verdad que tanto una causa como la otra, tenían una entidad importante. Nosotros resaltamos en alegato varias circunstancias. Pero, una era el hecho de que hubo una investigación primero de la Prefectura Naval Argentina determinó que estos hechos de comercio de estupefacientes presuntivamente
-Disculpe la interrupción. ¿Durante cuánto tiempo se investigó a Airaldi?
-Se le investigó durante varios años. Desde el año 2019, como le decía el juez federal de Paraná, comenzó la investigación, primero con la Fuerza Federal, la Prefectura. La Prefectura elevaba informes y esos informes eran evaluados por la judicatura, por la Fiscalía Federal. Estaba el fiscal federal García Escalada en aquel entonces, que tuvo también un papel activo en la investigación. En un momento determinado, comienza también a investigar la Policía de Entre Ríos, porque también la Policía de Entre Ríos consideró -al igual que la Prefectura- que había motivos razonables para atribuirle a Airaldi la comisión de delitos. Y en eso había tareas de campo, había el informe de vecinos que se manifestaban preocupados por estas cuestiones. Hasta que el juez Federal -intervenciones telefónicas mediante- reunió los elementos para solicitar allanamientos, posteriormente citar a indagatoria a los imputados y decretar el procesamiento. Y esto también creo que es importante decirlo. Porque cuando el juez Federal establece el procesamiento, para que la gente lo entienda, es cuando hay probabilidad en cuanto a la comisión del delito. Para indagar se necesita una sospecha razonable. Entonces, el juez consideró que de esa sospecha razonable se había pasado el grado de probabilidad. Y la defensa recurre ante la Cámara Federal de Paraná, y también a eso lo puse de relieve en el alegato, porque la Cámara Federal podría no haber confirmado el procesamiento, y lo hizo. Y en la Cámara Federal, a su vez previamente, hay un fiscal que actuó en su momento, que era el fiscal Ricardo Álvarez, que yo dije, más allá de ser un estimado amigo, es un fiscal muy reconocido. Y también el doctor Álvarez pidió la confirmación del procesamiento. Y después hubo otro fiscal, porque todos sabemos, desgraciadamente, lo que sucedió con Carlos García Escalada y entonces, actuó el fiscal Ardoy, quien consideró que había elementos para elevar las actuaciones a juicio. Entonces, digo: fíjense todos los operadores judiciales que pasaron y vieron de una misma manera esta cuestión. Fíjense que actuó, por un lado, la Prefectura Naval Argentina, por otro lado, la Policía de Entre Ríos, que actuó, y creo que actuó correctamente. Y eso también lo quiero poner de resalto, porque se decía que Airaldi actuaba con protección policial. Cuando la Policía de Entre Ríos tuvo el dato de quién era supuestamente la persona que brindaba esa protección, lo puso en consideración del juez, y esa persona hoy está sometida a proceso. Creo que también esto es de destacar. Pero a la par, en Santa Fe, ¿quién investigaba? ¡Un juez Federal distinto a Ríos! ¡Un fiscal federal distinto a Ardoy! Y era el fiscal Walter Rodríguez, que hizo una buena investigación, y eso hay que decirlo. Hoy Walter Rodríguez es juez federal, juró hace poco, pero en ese entonces estaba como fiscal Federal de Santa Fe e hizo una buena investigación. Y también llevó a su criterio, con intermedio de la Policía Federal Argentina, aparece, digamos, una tercer Fuerza distinta a la Prefectura y a la Policía de Entre Ríos. Y también la Policía Federal Argentina, asistiendo al fiscal Federal Rodríguez, da todos los elementos para considerar que había responsabilidad de Airaldi y que habría ligazón entre Airaldi y los 29 kilos de cocaína encontrados en Puerto Gaboto. Por eso, nosotros decíamos la solidez de la investigación. Y después, lo que se plasmó durante estos 4 meses de juicio oral y público, donde declararon una pluralidad de testigos. La verdad que testigos tanto de las Fuerzas de Seguridad como uno de ellos, por ejemplo, el testigo de identidad reservada. El testigo de identidad reservada nosotros pusimos mucho énfasis en particular. Se le reservó la identidad por el Tribunal, justamente por el temor que tenía a represalias. Pero, declaró bajo juramento. Lo había hecho en la instrucción, lo hizo en el juicio oral, aportando datos concretos.
¿Qué pasa con esos testigos en el día después? ¿Se acogen a un régimen de identidad reservada como ha pasado en otros casos?
Está bien la pregunta, es a elección de ellos. En este caso, lo que el Tribunal presidido por la doctora (Noemí) Berros -y los dos jueces restantes también coincidieron-, es ponerle al alcance toda la protección posible; que la Policía lo custodie, que el testigo, si llega a haber cualquier circunstancia que vaya en contra de su tranquilidad o que crea que es una amenaza o una perturbación, al libre desarrollo de su vida, que lo ponga en conocimiento.
-Perdón, doctor. El sistema que estaba en hasta el anterior gobierno sigue estando hoy. Es decir, una persona en esa condición puede acogerse a ese régimen e irse de la ciudad.
Sí, lo que pasa es que como le decía, también eso tiene que ser consultado.
Sí, sí, porque es difícil para una persona.
-Es claro. Imagínese que es cambiar de su vida, dejar su círculo familiar, dejar sus efectos. Pero, bueno, en este caso, creo que el Tribunal actuó correctamente y le dio esa protección. Más allá de este testigo de identidad reservada, que dio una declaración muy importante, el testimonio de tanto los funcionarios de la Policía de la Provincia de Entre Ríos, como el de Brumatti de la Prefectura y la Policía Federal. Mire, recuerdo, por ejemplo, dos testimonios nada más, porque no me voy a explayar El comisario (Eduardo Guillermo) Sidre de la Policía Federal Argentina dio un testimonio muy solvente, indicando por qué consideraba la Policía Federal a través de todos los informes labrados, que había responsabilidad de Airaldi. Y no solamente responsabilidad, sino que era el organizador, y dando razón de sus dichos, de por qué era esta figura, digamos, tan gravosa de la ley de estupefacientes, era porque daba las órdenes, digamos, porque impartía las directivas. Tal es así, que en un momento la defensa le preguntó si tenía experiencia en un narcotráfico. Está bien, es la tarea de la defensa. Pero, digo, eran de esos testigos que nosotros siempre decimos, no se le podía entrar por ningún lado porque estaba relatando con veracidad lo que había sido su investigación. Y Sidre termina diciendo que, efectivamente, tenía más de 35 años de experiencia en la narcocriminalidad en Argentina. Empezó diciendo los procedimientos en los cuales había intervenido. Un testimonio muy sólido, muy claro. Pero, no solamente ese, sino, por ejemplo, (subcomisario Jesús) Luna de la Policía de Entre Ríos.
¿Cuándo tomará una resolución el Tribunal?
-El 13 de agosto.
-Hasta acá, ¿cuánto considera usted que le sirve como mensaje a las organizaciones narcos, teniendo en cuenta que Airaldi era uno de sus emblemas como peso pesado, y seguramente tendrá una condena. ¿Cuánto les sirve a los investigadores policiales? ¿Cuánto les sirve a personas como la del testigo reservado, que tuvo una actitud valiente?
Perfecto. Se lo voy a responder por partes. Y muy bien la pregunta de vuelta. Al testigo de identidad reservada y a la ciudadanía en general, creo que le sirve para que confíe en las Fuerzas de Seguridad y confíe en la Justicia de dar a conocer cuando hay un delito, un hecho delictivo, y de la importancia de éste, porque va a tener el respaldo que se merece. A la Fuerza de Seguridad, y por eso destaco el trabajo de la Policía de Entre Ríos, destaco el trabajo de la Policía Federal de Argentina, porque creo que, en caso de haber una condena, me parece que, justamente, les va a dar más fuerzas para seguir con estas investigaciones penales en un tema que tanto perjuicio le trae a la sociedad. Miren: lo dije en el alegato, pero ya es algo que lo he hablado con ustedes. Puse de manifiesto el tema del narcotráfico, y hace poco me invitaron desde (la ONG) Suma de Voluntades para participar en una charla. Y les dije en esa charla con Anabella Albornoz -pero lo volví a repetir en el alegato-, es que no nos podemos abstraer como operadores judiciales, ni los jueces, ni los fiscales, justamente del flagelo del narcotráfico y del daño que está generando de hace muchos años, no es una cuestión de ahora, es de muchos años en los barrios, en los cuales los chicos son utilizados como soldaditos a veces, y cada vez con menos edad. La verdad que es totalmente preocupante. ¡Totalmente preocupante! No solo la utilización como soldaditos de los chicos, como instrumento de los narcotraficantes, sino también de que los niños, y lo hablábamos con la gente de Suma de Voluntades, en vez de estar estudiando, en vez de estar en el club o jugando al fútbol, ahora que está el mundial o a otro deporte en la plaza del barrio, lo cierto es que están captados por estos narcotraficantes, o están siendo víctimas de los narcotraficantes, porque los narcotraficantes le venden en el barrio el estupefaciente y los pobres chicos son víctimas como consumidores. Entonces, digo, esto no nos podemos abstraer ni podemos mirar para otro lado. Y con respecto a las organizaciones criminales, que vendría a ser la tercera pregunta que usted me hizo, creo que, en caso de haber una condena, hoy, por ejemplo, la defensora decía que la pena que había pedido el doctor (Martín) Uriona (fiscal coadyuvante de la Procuraduría de Narcocriminalidad PROCUNAR), porque yo actué con el doctor (fiscal auxiliar Juan) Podhainy y con el doctor Diego Iglesias (titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad -PROCUNAR). La verdad que fue un equipo de fiscales, que esto también me quiero referir en un momento después Pero, digo la pena que pidió el doctor Uriona, decía la defensora que era (una pena) alta. Para nosotros era una pena justa, adecuada al principio de proporcionalidad.
-Recuérdele a la audiencia el pedido de pena
-Catorce años de prisión. Consideramos que era lo que correspondía, como le digo, la figura del organizador del artículo 7 es la figura más severamente castigada, porque justamente es el rol más importante de una persona. No es lo mismo, un simple partícipe de comercio que uno que es justamente quien da todas las directrices, y tiene a su cargo la estructuración del grupo de personas, y que es el eslabón más alto en la cadena del narcotráfico. Y le decía por qué quiero resaltar los fiscales con los que participé, porque creo que esto también es importante: porque acá no valen los arrestos individuales. Acá es importante el trabajar en grupo. Por eso, digo, pongo en relevancia, y terminé el alegato de esta manera, diciendo, hace poco también tuve el honor de ser invitado por Naciones Unidas hace tres semanas a una jornada sobre el crimen organizado en Buenos Aires, fueron dos días: lunes y martes, con otros jueces y fiscales federales. Y la verdad que mientras hablaba la gente de Naciones Unidas, las dos personas eran colombianas, las dos habían trabajado en el crimen organizado en Colombia, y ahora estaban capacitando a fiscales, a funcionarios de las Fuerzas de Seguridad y a jueces en toda América. Y ellas decían también que, justamente, ¿qué hace el narcotráfico? ¡Actúa organizadamente! ¡Actúa organizadamente! Entonces, la respuesta por parte de los operadores judiciales y por parte de las Fuerzas de Seguridad también tiene que ser coordinada. Por eso, le decía, no valen los arrestos individuales. Entonces, decía, que celebraba que la Procuración General de la Nación, en esta causa, haya dispuesto la intervención de la PROCUNAR. Porque, entonces, digamos, era mostrar un punto de vista institucional ante este problema del narcotráfico y ante esta causa tan importante. Por eso, digo que la actuación de cuatro fiscales, de este equipo de fiscales, me parece muy importante. Y no se ha replicado solamente acá. Ya he utilizado, como fiscal a cargo, soy el que lo tengo que solicitar, luego el Procurador dirá sí o no, pero en juicio de criminalidad organizada ya hemos actuado varios fiscales. En otros juicios importantes, como la causa Weigel (Nota de la Redacción: es considerada una de las mayores estafas financieras y quiebra fraudulenta en la historia de Entre Ríos, originada por el vaciamiento de la empresa constructora Miguel Waigel y Compañía SA de la ciudad de Crespo), también hemos actuado un equipo de fiscales. Ahora, por ejemplo, con el caso de Loan (por Loan Peña, el niño correntino que permanece desaparecido desde junio de 2024), también está actuando un equipo de fiscales. Entonces, creo que también es importante no solo desde el punto de vista de la Justicia, les decía, de la Fuerza de Seguridad, por