El Vaticano condenó la consagración de cuatro obispos lefebvristas - Informe Digital
León XIV había pedido frenar la ceremonia en Suiza; la Santa Sede la calificó de cismática y habló de excomunión.
El Vaticano expresó su profundo dolor por la consagración no autorizada de cuatro obispos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en Écône, Suiza, y la calificó como un acto cismático. Según el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, la ceremonia expone a los participantes a la excomunión.
El episodio ocurrió pese al pedido explícito de León XIV, que dos días antes había enviado una carta para frenar la ordenación y advertir sobre sus consecuencias canónicas y eclesiales. Les ruego y les pido de todo corazón: ¡Den marcha atrás!, escribió el Papa.
La ceremonia se realizó al aire libre, en una pradera junto al seminario de Écône, con miles de fieles y la presencia de más de mil sacerdotes, religiosos y religiosas, además de cerca de 15.000 laicos. Fue transmitida en directo en seis idiomas y presentada por la Fraternidad como un momento histórico.
Su superior, Davide Pagliarani, sostuvo que la decisión respondía a una circunstancia totalmente excepcional y dijo que estaban dispuestos a pagar cualquier precio para salvar a la Iglesia. También afirmó que las posibles sanciones no tienen ningún valor para la comunidad.
Los nuevos obispos consagrados fueron Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Happier. La imposición de manos estuvo a cargo de Alfonso de Galarreta y Bernard Fellay, ambos obispos de la Fraternidad, en un acto que, según las normas canónicas, conlleva la excomunión automática, conocida como latae sententiae.
La Fraternidad, fundada por Marcel Lefebvre en 1970, ya había protagonizado un cisma en 1988, cuando consagró obispos sin autorización papal. Aquel episodio derivó en una excomunión que Benedicto XVI levantó en 2009, en un intento de reconciliación.
Durante la ceremonia, los asistentes manifestaron su apoyo a la decisión. Luz Dussan, una fiel colombiana residente en Estados Unidos, dijo que nunca imaginó vivir ese momento. Foucault Leroux, secretario general de la Fraternidad, aseguró al inicio que todas las penas y censuras () son nulas y sin efecto para la comunidad.
La Fraternidad San Pío X se opone a los cambios introducidos por el Concilio Vaticano II y mantiene una visión tradicionalista y estricta de la liturgia y la doctrina. Tiene presencia en 77 países, más de 750 sacerdotes y cerca de 800 lugares de culto, aunque sigue siendo una minoría dentro de la Iglesia católica, que reúne a más de 1.300 millones de fieles en el mundo.
(Con información de AFP)