Contacto

Volver a la portada
Provinciales
TN 01/07/2026 21:34 4 min de lectura

La NASA anunció cuatro nuevas misiones robóticas a la Luna: serán clave para Artemis y una futura base permanente

La agencia espacial busca transformar a nuestro satélite en un lugar más conocido, medido y preparado. Cada alunizaje permitirá probar procedimientos, detectar riesgos y mejorar la confiabilidad de las operaciones.

La NASA anunció cuatro nuevas misiones robóticas a la Luna: serán clave para Artemis y una futura base permanente
Foto: TN

La NASA anunció esta semana cuatro nuevas misiones robóticas a la Luna que servirán para preparar el terreno de su futura base lunar y ayudar en los próximos vuelos del programa Artemis.

El plan presentado en una conferencia de prensa desde la sede de la agencia forma parte del programa Moon Base, la iniciativa que busca construir un establecimiento con presencia humana permanente en la superficie de nuestro satélite.

Estamos construyendo un campo de pruebas para las operaciones de Moon Base, afirmó Ryan Stephan, director interino de aterrizadores de carga del programa lunar de la NASA. La frase resume la estrategia: mandar robots primero, aprender de cada descenso y usar esos datos para preparar una infraestructura que después necesitarán los astronautas.

Robots antes que astronautas: por qué estas misiones son importantes para Artemis

Las cuatro misiones, que tienen fecha de lanzamiento para 2028, funcionarán como una especie de red inicial de reconocimiento. Cada aterrizador llevará instrumentos para estudiar tres aspectos centrales de la exploración lunar: el polvo que se levanta durante los descensos, la navegación sobre la superficie y la radiación que deberán soportar los astronautas.

El polvo lunar es uno de los problemas más difíciles de resolver. Es fino, abrasivo y puede afectar equipos, trajes, paneles solares y mecanismos. Además, cuando una nave desciende, el chorro de sus motores puede levantar partículas a gran velocidad. Entender ese comportamiento será clave cuando empiecen a llegar vehículos más grandes, módulos habitables, sistemas de energía y cargamentos pesados.

Otro instrumento servirá como marcador permanente de ubicación. Se trata de pequeños reflectores que pueden devolver señales láser enviadas desde orbitadores o naves en descenso. En términos simples, ayudarán a crear puntos de referencia en la Luna, algo parecido a una red de señales fijas para mejorar la navegación de futuras misiones.

Leé también: El gran desafío que enfrenta la NASA antes de crear una base permanente en la Luna

El tercer equipo medirá la radiación en distintos trayectos hacia la Luna y en diferentes zonas de la superficie. Es un dato central para diseñar misiones largas, planificar refugios, proteger equipos electrónicos y reducir riesgos para las tripulaciones. En la Tierra, la atmósfera y el campo magnético ofrecen protección natural. En la Luna, esa barrera no existe.

La NASA comparó esta estrategia con instalar estaciones meteorológicas en distintos lugares de la Tierra. La idea es repetir los mismos instrumentos en varios puntos de la Luna para construir una base de datos común, más útil que una medición aislada.

La base lunar necesita datos, energía, navegación y comunicaciones

La futura base lunar no se construirá solo con cohetes y módulos habitables. También necesitará mapas precisos, comunicaciones estables, energía, sistemas de ubicación y datos confiables sobre el ambiente.

Las cuatro misiones robóticas apuntan a eso: transformar la Luna en un lugar más conocido, medido y preparado. Cada alunizaje permitirá probar procedimientos, detectar riesgos y mejorar la confiabilidad de las operaciones. Para Artemis, ese aprendizaje es tan importante como el próximo viaje tripulado. Pero antes de que los astronautas puedan vivir, trabajar y desplazarse con mayor seguridad en la Luna, la NASA necesita conocer mejor el terreno, medir los riesgos del entorno y probar tecnologías básicas para operar durante períodos largos.

Leé también: Es argentino y coordina uno de los proyectos más ambiciosos de NASA: el telescopio espacial Nancy Grace Roman

El programa de la agencia indica que los próximos humanos descenderán en el polo sur de la Luna. Pero para operar allí, las misiones deberán resolver problemas de descenso, movilidad, energía y comunicación en un entorno extremo.

Por eso, la NASA anunció también que evalúa enviar PROMISE, un rover basado en versiones de desarrollo de los vehículos Perseverance y Curiosity, para estudiar la superficie, el subsuelo y posibles recursos lunares. Además, la agencia anticipó futuras oportunidades para llevar demostraciones de energía, aviónica, instrumentos científicos, un generador de imágenes y una red de comunicaciones y navegación entre la Tierra y los elementos de la base lunar.

Al finalizar la conferencia de prensa, la agencia confirmó que las misiones espaciales serán cada vez más exigentes en la exploración de regiones lunares y la obtención de datos científicos para usar esa experiencia como base para los primeros viajes humanos a Marte. En ese camino, los robots tendrán un rol silencioso y decisivo: llegar antes, medir el terreno y dejar preparada parte de la infraestructura que necesitarán las tripulaciones.

TN Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por TN y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026