Mezclar bicarbonato, cúrcuma y aceite de coco: para qué sirve y por qué algunos lo recomiendan
Una preparación casera ganó lugar entre quienes buscan alternativas simples dentro de la higiene personal diaria.
El bicarbonato de sodio es recomendado para múltiples trucos caseros, mientras que la cúrcuma también es un ingrediente que no solo tiene propiedades alimenticias. Juntos, sirven para crear una pasta casera que se recomienda para el cuidado de los dientes.
Estos productos ayudarían a quitar el sarro y blanquear levemente los dientes, sin utilizar técnicas agresivas que pueden afectar el esmalte dental. Solamente se necesita el bicarbonato, cúrcuma en polvo y aceite de coco.
Diversas investigaciones recientes le adjudican a la cúrcuma propiedades antiinflamatorias. Según el Journal of Clinical & Diagnostic Research y el MA Rangoowala Dental College su efecto podría ser similar al del enjuague bucal, con efecto antimicrobiano y antiinflamatorio en pacientes periodontales.
Ingredientes
- 1 cucharada de bicarbonato de sodio.
- 1 cucharada de cúrcuma en polvo.
- 1 cucharada de aceite de coco.
- 1 bowl pequeño.
- 1 cuchara.
- 1 cepillo de dientes de cerdas suaves.
El paso a paso para preparar la mezcla de bicarbonato y cúrcuma
- Colocar el bicarbonato en el bowl: Primero se coloca una cucharada de bicarbonato de sodio en un bowl pequeño. Este ingrediente funciona como base de la preparación y ayuda a darle cuerpo a la pasta.
- Agregar la cúrcuma en polvo: Luego se suma una cucharada de cúrcuma. Este ingrediente le da a la mezcla su color dorado intenso y es uno de los componentes más usados en remedios caseros vinculados al cuidado bucal.
- Incorporar el aceite de coco: Después se agrega una cucharada de aceite de coco. Si está sólido por las bajas temperaturas, se puede entibiar apenas la cuchara durante unos segundos para que recupere su textura líquida. No debe estar caliente al momento de usarlo.
- Mezclar hasta formar una pasta: Una vez que están todos los ingredientes en el bowl, se mezcla bien hasta obtener una pasta homogénea, espesa y de color dorado. La textura debe permitir que se pueda tomar fácilmente con el cepillo sin quedar demasiado líquida.
- Aplicar sobre el cepillo de dientes: Luego se coloca una pequeña cantidad de la pasta sobre un cepillo de cerdas suaves. No hace falta cargar demasiado producto: con una capa fina alcanza para cubrir los dientes.
- Esparcir suavemente sobre los dientes: La mezcla se distribuye sobre los dientes durante aproximadamente dos minutos, con movimientos suaves y sin frotar con fuerza. La clave es evitar la presión excesiva para no irritar las encías ni desgastar el esmalte.
- Enjuagar muy bien la boca: Después de la aplicación, se enjuaga la boca con abundante agua hasta retirar por completo los restos de cúrcuma y aceite. También se puede pasar el cepillo limpio una vez más, solo con agua, para eliminar cualquier residuo.
Lo cierto es que, aunque se considera que la cúrcuma podría ayudar a reducir la inflamación gingival, colaborar en el control de la placa dental y aportar posibles efectos antimicrobianos, antioxidantes y cicatrizantes, hay que tener en cuenta otra serie de cuidados.
La fórmula de bicarbonato, cúrcuma y aceite de coco no es mágica. Por eso, se debe utilizar como complemento y no como reemplazo. En principio, se debe mantener el cepillado diario con pasta dental con flúor y el uso del hilo dental. Por otro lado, si hay sarro visible, sensibilidad, dolor, sangrado de encías o manchas persistentes, lo recomendable es consultar con un dentista.
En definitiva, este tipo de preparación puede resultar atractiva por su simpleza, pero conviene usarla con criterio y moderación. La salud dental depende de hábitos sostenidos, controles periódicos y señales que no deben pasarse por alto. Ante cualquier molestia o cambio en la boca, la mejor decisión siempre será acudir a un profesional.