La morosidad sigue en alza y afecta más a los jóvenes: un 40% no puede pagar sus deudas
La problemática deja afuera del acceso al crédito a casi siete millones de personas según un relevamiento de una consultora privada basado en datos del Banc
La morosidad en los préstamos a las familias volvió a aumentar en mayo y ya acumula 19 meses consecutivos de crecimiento, según un informe de la consultora 1816 elaborado a partir de datos de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA). Como consecuencia, casi siete millones de personas quedaron excluidas del acceso a nuevos créditos bancarios y no bancarios por registrar deudas en situación irregular.
El estudio señala que más del 27% de quienes habían tomado préstamos dejaron de ser considerados sujetos de crédito, lo que limita las posibilidades de que el financiamiento al consumo vuelva a impulsar la actividad económica, como ocurrió entre el segundo semestre de 2024 y la primera mitad de 2025. No obstante, la consultora consideró que el impacto sobre el crecimiento del país sería acotado debido al bajo peso que tiene el crédito dentro de la economía argentina.
La tasa de morosidad de las familias pasó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo, mientras que en las empresas subió del 3,3% al 3,5%. En el conjunto del sector privado, la irregularidad avanzó del 7,3% al 7,7%. De confirmarse los datos cuando el Banco Central publique las cifras oficiales a fines de julio, será la decimonovena suba mensual consecutiva.
LOS JÓVENES, LOS MÁS AFECTADOS
El informe advierte que el deterioro es especialmente marcado entre los menores de 35 años. Cerca de cuatro de cada diez personas de ese grupo etario con créditos vigentes presentan al menos una obligación en mora, un porcentaje muy superior al promedio general. Entre quienes tienen entre 18 y 25 años, la irregularidad alcanza el 42,8%, mientras que en el segmento de 26 a 35 años llega al 39,3%.
También se registró un fuerte incremento de la mora en las entidades no financieras, donde el indicador escaló hasta el 32,2% en mayo, cuando un año y medio atrás se ubicaba por debajo del 10%. El informe sostiene que este comportamiento refleja un deterioro sostenido en la capacidad de pago de los hogares argentinos.
La consultora señaló que la evolución de la morosidad dependerá, en parte, de la recuperación del crédito y del efecto que pueda tener el pago del aguinaldo sobre las finanzas de las familias. Los datos oficiales correspondientes a junio y julio permitirán determinar si la tendencia comienza a revertirse o si la irregularidad continúa en aumento durante la segunda mitad del año.