Misery: Julia Calvo y Juan Gil Navarro reviven el terror creado por Stephen King
Dirigidos por Manuel González Gil y con una puesta sencilla pero efectiva, ambos actores ponen todo de sí para recrear la historia ambientada en lo cotidiano y que le podría pasar a cualquier celebridad.
La historia de Misery no es ajena al público argentino: hace 39 años salió a la venta el libro de Stephen King que causó suceso en todo el mundo. Tanto que el 30 de noviembre de 1990 se estrenó la película que convirtió la frase soy tu fan número uno en una amenaza escalofriante: Kathy Bates y James Caan hicieron realidad un temor hasta ese momento no reconocido, que el terror más real surge de la obsesión humana. Menos de 10 años después llegó como obra teatral al Metropolitan, con el protagónico de Alicia Bruzzo y Rodolfo Bebán.
Con la llegada de junio se estrenó finalmente la esperada versión 2026, nuevamente en el Metroolitan (Av. Corrientes 1343, CABA), esta vez con dos queridos actores en la piel de Annie Wilkins y Paul Sheldon: Julia Calvo y Juan Gil Navarro, dirigdos por Manuel González Gil. Y una vez más la propuesta no defraudó, todo lo contrario.
La trama es simple y efectiva por lo cercana: una enfermera rescata de un accidente de auto a causa de la nieve a un hombre que resulta ser el autor favorito de la mujer. El hombre tiene las piernas lesionadas y, con el correr de los días, va a descubrir que ella lo tiene prisionero y alejado del mundo mientras se recupera de las heridas. De a poco ella va mostrando la hilacha y convierte la vida del célebre autor en un verdadero infierno cuando descubre que mató a la protagonista de la saga de novelas. Esa que ella tanto ama.
Un equipo compacto
Como hemos intuido muchas veces en casos de acoso a las celebridades, tanto amor a veces termina siendo perjudicial para el famoso y en este caso vamos viendo la transformación de la enfermera de adorable a desquiciada, y vuelta a una normalidad dudosa. Sí, dudosa porque va confesando situaciones de su vida anterior que descolocarían a cualquiera que la esté oyendo.
Ambos actores transitan por sus personajes con la intensidad que cada uno requiere, hasta llegar a que el final vislumbrado se convierta en una realidad. Mientras tanto el espectador va a atravesando por un abanico de sensaciones que lo llevan a empatizar con Sheldon. Gil Navarro lleva muy bien a su personaje, que parece tranquilo y se destapa hacia el final, tal como lo haría cualquiera que se encuentre en una situación de vida o muerte como esta. Porque termina siendo de vida o muerte.
Pero es en Julia Calvo en quien cae todo el peso de la acción, quien tiene que interpretar los cambios de humor de esa fan contradictoria. Siendo ella una mujer encantadora, sorprende más verla lanzar improperios, gritar y hasta tener actitudes de verdadera asesina. Pero lo hace maravillosamente, encarnando todos los altibajos de su personaje con la calidad interpretativa que le conocemos. Porque con cada nuevo trabajo, Julia encuentra un elemento más para asombrar y lucirse con esa creación.
La música compuesta especialmente por Martín Bianchedi es el soporte adecuado para llevar la trama, especialmente en las transiciones (que son muchas) durante el desarrollo de la escueta puesta (diseño escenografía de Lula Rojo), algo que termina bajándole el dramatismo y la intensidad a la historia.
Quizás por eso es que el mayor aporte lo hace el diseño de iluminación creado por Matías Sendon, que incluso les pone luz roja en los rostros para contribuir a subrayar lo que sienten estos dos personajes en algún momento. No es un tema fácil, pero está tan bien llevado que vale la pena verla. Y salir pensando que uno es un simple mortal y no le va a pasar algo así. Por las dudas, miren para los dos lados al cruzar la calle.
Tiene funciones de jueves a domingo en diferentes horarios. Encontrá acá más info sobre las entradas.