Ola polar en el AMBA: Cómo prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono
Con la llegada de las bajas temperaturas, el uso de estufas y calefacciones aumenta, pero estas pueden ser peligrosas al no tomar las precauciones correspondientes.
Esta semana llega una fuerte ola polar al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que trae temperaturas mínimas de entre 0°C a 8°C. Debido a esto, muchas casas tienden a permanecer cerradas y se suelen utilizar las estufas, pero es importante incorporar distintas medidas para prevenir una intoxicación por monóxido de carbono.
Este es un gas muy tóxico que no tiene olor, color o sabor, por lo que puede pasar inadvertido en el ambiente. En caso de no tomar las medidas preventivas correspondientes, se presentarán síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas, somnolencia o debilidad, incluso puede llegar a causar la muerte. Al aparecer dichos síntomas, será necesario ventilar inmediatamente el lugar, salir al exterior y consultar con un profesional de la salud.
Medidas para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono
La seguridad del hogar no solo depende del buen funcionamiento de los equipos, sino también de los hábitos incorporados diariamente para cuidar los mismos. Debido a esto, la empresa de gas Camuzzi comparte algunos consejos para cuidarse del monóxido de carbono de las estufas y protegerse del frío correctamente:
Mantener siempre libres las rejillas de ventilación y no obstruirlas.
Verificar periódicamente que la llama de los artefactos sea de color azul. Si presenta tonalidades amarillas o anaranjadas, puede indicar un funcionamiento inadecuado.
No utilizar hornallas ni hornos para calefaccionar ambientes.
Ventilar los ambientes diariamente, incluso durante los días más fríos.
Revisar que los conductos de evacuación de gases se encuentren despejados y en buen estado.
Estas medidas no solo contribuyen a la seguridad del hogar y el cuidado de la salud, sino que también permiten optimizar el consumo energético durante los meses de mayor demanda. Un equipo que funciona correctamente, favorece un uso más eficiente de la energía.
Por el contrario, prácticas como obstruir rejillas de ventilación, calefaccionar ambientes con hornallas o descuidar el estado de los conductos pueden afectar al rendimiento de los equipos.
JSM / lr