Noruega pisó fuerte en Dallas: Con un Haaland letal, eliminó a Costa de Marfil y ya piensa en Brasil - Cadena Entrerriana 96.5MHz LRS 798
En un cierre apasionante y fiel al estilo de una Copa del Mundo que no da tregua, Noruega venció por 2 a 1 a Costa de Marfil en el imponente estadio de Dallas, abriendo de manera espectacular la jornada de martes de los 16avos de final del Mundial 20
En un cierre apasionante y fiel al estilo de una Copa del Mundo que no da tregua, Noruega venció por 2 a 1 a Costa de Marfil en el imponente estadio de Dallas, abriendo de manera espectacular la jornada de martes de los 16avos de final del Mundial 2026. Con este resultado, el combinado europeo selló su pasaje a los octavos de final, donde tendrá la durísima tarea de enfrentar a la pentacampeona, Brasil.
El encuentro comenzó con una alta intensidad táctica. Noruega logró romper el cero gracias a una genialidad de Antonio Nusa. El extremo, que venía siendo la principal vía de abastecimiento para los dos torres de ataque, Alexander Sørloth y Erling Haaland, sorprendió a la defensa africana: enganchó hacia el centro y sacó un remate formidable directo al ángulo, haciendo estéril el esfuerzo del arquero Fofana.
Costa de Marfil no bajó los brazos y vendió cara su eliminación. En la segunda mitad, el talento de Amad Diallo niveló las acciones. El atacante marfileño firmó una obra de arte individual: se sacó a dos rivales de encima, construyó una pared milimétrica en el área y, tras desparramar a un defensor más, definió con categoría al segundo palo para poner el 1 a 1 parcial.
Cuando el partido parecía encaminarse a un desenlace de dientes apretados, apareció la jerarquía escandinava. Una gran triangulación entre Oscar Bobb y Patrick Berg desarticuló las líneas marfileñas, permitiendo que Berg asistiera a Erling Haaland. El «Androide» no perdonó: estuvo donde los goleadores tienen que estar, empujó la pelota al fondo de la red y firmó su quinto tanto en lo que va del certamen.
Con el pitazo final, los «Vikingos» desataron el festejo en Texas. Noruega sigue firme, demuestra que tiene argumentos colectivos e individuales para pelear y ya calienta motores para un choque que promete alquilar balcones ante el «Scrach» en los octavos de final.