La Serenísima cambia de manos
ARCOR y DANONE cerraron la compra del paquete accionario que aún estaba en manos de la familia Mastellone y el fondo Dallpoint, y se quedaron con el control total de La Serenísima, una de las principales compañías lácteas del país. La operación se concretó tras un proceso de negociaciones que se extendió durante meses y que había tenido idas y vueltas. Finalmente, ambas firmas ejecutaron la opción de compra prevista en el acuerdo firmado en 2015. A través de Bagley Latinoamérica la sociedad que comparten adquirió el 51% restante del capital, lo que les permite alcanzar el control del 100% de Mastellone Hermanos, dueña de la marca La Serenísima. El movimiento marca el fin de casi un siglo de gestión de la familia fundadora y redefine el mapa del negocio lácteo en la Argentina, en un contexto de consumo debilitado y márgenes presionados. Con este paso, ambas compañías buscan integrar sus operaciones y consolidar un joint venture que unifique producción, logística y comercialización, con foco en ganar eficiencia, potenciar la innovación y ampliar su participación en el mercado. En términos operativos, la nueva estructura contará con once plantas productivas en la región y un portafolio que incluye leches, quesos, manteca, dulce de leche, yogures y postres. Se trata, en los hechos, de la materialización de un proyecto que en el sector ya se anticipaba: la construcción de una suerte de La Serenísima unificada, bajo control conjunto de ambos grupos.