"Ambiente festivo total": Paraguay celebra un hito histórico
En diálogo con Tiempo Deportivo, el periodista paraguayo Alexander Duarte analizó el heroico triunfo de la «Albiroja» comandada por Gustavo Alfaro, el impacto de los jugadores del fútbol argentino y el cruce que se viene contra la Francia de Mbappé.
El fútbol mundial todavía no sale de su asombro. En un partido que ya se metió en las páginas doradas de la historia grande de la Copa del Mundo, la Selección de Paraguay firmó una gesta épica al eliminar a la poderosa Alemania. El triunfo no solo desató la locura colectiva en las calles guaraníes, sino que motivó una decisión inédita desde el Poder Ejecutivo: el presidente de la República decretó feriado nacional bajo el ya viral lema "He feriado carajo".
Para analizar la magnitud de este hito, el programa radial Tiempo Deportivo dialogó en vivo con el colega y periodista paraguayo Alexander Duarte, quien describió el clima de fiesta absoluta que se vive en el país vecino. "Es un ambiente festivo total. Para muchos significó no tener que ir a trabajar y para los que tienen actividades esenciales no importó, porque en Paraguay tenemos la frase 'hacer el puentazo' e igual fue una fiesta", expresó emocionado.
La pizarra de Alfaro y el ADN paraguayo
El planteo táctico ante los europeos replicó la esencia histórica de la Albiroja, potenciada por la llegada del estratega argentino Gustavo Alfaro. Ante el dominio de la posesión alemana, Paraguay resistió con un bloque bajo infranqueable y un juego aéreo letal.
"Fue un partidazo de Miguel Almirón en la salida y la defensa estuvo muy sólida. Alemania intentaba jugar con centros frontales y Paraguay va muy bien por arriba. La mayoría de las pelotas fueron sacadas por Gustavo Gómez y José Canales", detalló Duarte.
El caso de José Canales (defensor de Lanús) sintetiza el místico presente paraguayo: de ser suplente en el fútbol argentino a coronarse en la Sudamericana, marcar en el Maracaná por la Recopa y ahora convertir uno de los goles más importantes de la historia de su selección.
Duarte también ponderó el rol del arquero Orlando Gil (San Lorenzo), quien debutó en primera hace apenas un año tras formarse en el ascenso paraguayo y hoy es una de las grandes revelaciones del torneo, junto al rendimiento de Matías Galarza (River Plate). "En Paraguay usamos la frase 'jugador de selección'. Galarza es criticado en su club, pero se pone la Albiroja y es totalmente otro jugador; brilla de forma diferente", explicó.
De la crisis en el debut al sueño mundialista
El presente actual contrasta radicalmente con el flojo arranque del certamen, donde Paraguay sufrió un duro revés ante Estados Unidos. "Nos pasaron por encima, nos pintaron la cara. Nadie tenía fe porque el siguiente rival era Turquía, una selección europea muy fuerte con figuras como Arda Güler o Çalhano?lu. Pero el equipo se repuso y ese mal debut ya se borró, como le pasó a Argentina con Arabia en Qatar", comparó el periodista.
Al ser consultado sobre las siempre polémicas declaraciones de José Luis Chilavert contra la dirigencia de la APF y la CONMEBOL, Duarte restó dramatismo: "Acá es normal. Lo conocemos, sabemos que es muy frontal y duro, pero lleva las cosas al plano personal debido a su cruce con Alejandro Domínguez. No sorprendió a nadie".
En cambio, los elogios unánimes se los lleva Alfaro, quien logró devolverle la identidad al futbolista paraguayo tras 16 años de frustraciones y procesos fallidos como los de Ramón Díaz o Eduardo Berizzo. "Alfaro activó las raíces: el juego defensivo, la garra, el coraje. Es un gran motivador que supo tocar el orgullo del futbolista y reconciliarlo con un público que antes era apático".
El próximo objetivo: Francia y la sed de revancha
El camino no da tregua y en el horizonte asoma la temible Francia de Kylian Mbappé. Para Duarte, la clave radicará en "ensuciar" el juego y hacer valer el rigor físico del futbolista sudamericano, aunque advirtió las virtudes del rival.
El plan táctico: "Hay que replicar lo de Alemania, un juego fuerte, de roce, que al europeo no le gusta. Tenemos centrales recios y combativos como Junior Alonso, Juan Cáceres o Gustavo Velázquez".
El peligro francés: "A diferencia de Alemania, que cuando nos replegamos no tuvo ideas y tiró centros, Francia tiene triangulación y remate de media distancia. Si te metés muy atrás, te limpian la jugada en diagonal".
El choque promete paralizar al continente. Además de la ilusión de meterse de lleno en las instancias finales, para Paraguay representa la oportunidad perfecta de cobrarse una vieja deuda histórica colectiva: la eliminación en el Mundial de Francia 1998 con aquel recordado e injusto "Gol de Oro" de Laurent Blanc. El fútbol, como siempre, da revanchas.