Lacunza le respondió a Milei y defendió el reperfilamiento de 2019 - Informe Digital
El exministro dijo que fue el mal menor frente a una crisis mayor y pidió elevar el debate hacia 2027.
El exministro de Economía Hernán Lacunza publicó en X una carta dirigida al presidente Javier Milei para responderle por sus críticas al reperfilamiento de deuda de 2019. En el texto, defendió aquella decisión como una salida de emergencia ante un cuadro que, según planteó, dejaba peores alternativas tanto en pesos como en dólares.
La réplica llegó después de que Milei volviera sobre ese episodio en una entrevista con el canal de streaming Neura. Allí sostuvo: El propio gobierno de Mauricio Macri estafó a los argentinos defaulteando la deuda en pesos. ¿Reperfilamiento? Una palabra educada para decir default. Días antes había repetido la misma idea en un evento de la Fundación Faro.
Lacunza abrió su carta con un reconocimiento al modo en que el Presidente instaló el debate económico desde su irrupción pública. Le atribuyó haber corrido del centro de la escena a consignas que, a su juicio, dominaron hasta 2023 y terminaron en pobreza e inflación alta. Pero enseguida marcó el punto de conflicto: las referencias de Milei a lo ocurrido tras las PASO de 2019.
Según el exministro, el contexto de aquel momento obligaba a elegir entre opciones malas y no entre soluciones ideales. Sostuvo que la economía había llegado a una zona límite y que, una vez allí, el objetivo era evitar un colapso mayor. En ese marco, defendió el reperfilamiento como una decisión transitoria para atravesar la transición política sin agravar la crisis.
El antecedente de las elecciones de medio término
Lacunza también recordó que el propio Gobierno de Milei enfrentó tensiones financieras en las elecciones de medio término de 2025. Señaló que esas turbulencias dispararon el riesgo país y hundieron la demanda de pesos, aunque el proceso fue contenido, según escribió, con asistencia del Fondo Monetario y un puente financiero del Tesoro de Estados Unidos.
En otro tramo, precisó que prefiere no discutir la semántica entre default en pesos y reperfilamiento. Para él, se trató de una convocatoria de acreedores acotada en el tiempo, sin quita de capital ni de intereses, pensada para que una nueva administración pudiera ordenar el frente financiero con un programa consistente.
También afirmó que esa medida respondió más a lo que se avecinaba que a la gestión de Mauricio Macri. Según su planteo, si el expresidente hubiera renovado mandato, habría conservado el crédito voluntario disponible hasta el día previo a las PASO.
Dilema en pesos: reperfilamiento o hiperinflación
En el plano monetario, Lacunza resumió el escenario de 2019 como una disyuntiva entre reperfilamiento e hiperinflación. Argumentó que, sin capacidad de renovar vencimientos y con la demanda de dinero en caída por la expectativa de un triunfo de Alberto Fernández, emitir para cubrir esos compromisos habría sido temerario.
Para reforzar su punto, citó el antecedente de la transición entre Raúl Alfonsín y Carlos Menem, cuando el financiamiento con emisión terminó en hiperinflación. También planteó preguntas sobre qué habría pasado con la inflación, la pobreza y la independencia del Banco Central si no se tomaba esa decisión.
Dilema en dólares: cepo o corralito
El segundo eje de la carta fue el frente cambiario. Lacunza explicó que, al mismo tiempo, se habían reimplantado controles de capitales y que el Banco Central contaba con apenas 16.000 millones de dólares de reservas disponibles frente a compromisos y depósitos muy superiores. Con ese cuadro, dijo, la salida volvía a ser el mal menor.
En ese tramo evocó el corralito de 2001 como antecedente de una crisis que terminó con cinco presidentes en una semana y 39 muertos en todo el país. Admitió que tanto el reperfilamiento como el cepo dejaron daños económicos y financieros, pero sostuvo que permitieron normalizar el tránsito electoral y completar el mandato en paz social.
La carta cierra con un deseo sobre el legado del primer mandato de Milei, si es renovado o no en 2027: menos inflación y pobreza, pero también un debate público más serio, sin chicanas pensadas para las redes y más orientado al desarrollo.