Qué es la afasia, cuáles son sus principales causas y cómo es la rehabilitación
Miles de personas conviven con esta condición que suele aparecer después de una lesión cerebral. Especialistas destacan la importancia del diagnóstico y el acompañamiento familiar.
Hablar, leer, escribir o comprender una conversación son acciones tan cotidianas que pocas veces pensamos en ellas. Sin embargo, para las personas con afasia, esas capacidades pueden verse alteradas de manera drástica tras una lesión cerebral.
Aunque muchas veces se la asocia exclusivamente con los accidentes cerebrovasculares (ACV), existen otras causas que también pueden desencadenarla y afectar profundamente la vida social, laboral y emocional de quienes la padecen.
La afasia es un trastorno adquirido del lenguaje y la comunicación. A diferencia de lo que muchas personas creen, no implica una pérdida de la inteligencia.
La persona sigue siendo la misma, conserva sus conocimientos, recuerdos y personalidad, pero encuentra dificultades para expresar ideas, leer o escribir.
Qué es la afasia y cuáles son sus principales causas
La afasia es la pérdida del lenguaje y la comunicación, explicó Silvia Rubio, neurolingüista, fundadora y directora de la Fundación de Afasia. Según detalló, el trastorno se produce como consecuencia de una lesión cerebral que afecta las áreas vinculadas con el lenguaje.
En adultos, la causa más frecuente es el accidente cerebrovascular. Sin embargo, también puede aparecer por traumatismos de cráneo, tumores cerebrales u otras lesiones neurológicas. En niños, los casos suelen estar más relacionados con traumatismos que con ACV.
Los síntomas son muy variables y dependen de la zona cerebral afectada. Algunas personas tienen dificultades para hablar, otras para comprender lo que escuchan, mientras que algunas pueden presentar problemas para leer o escribir, detalla la especialista.
Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran:
- Dificultad para encontrar palabras.
- Problemas para comprender conversaciones.
- Alteraciones en la lectura y la escritura.
- Repetición involuntaria de palabras o frases.
- Imposibilidad de comunicarse de manera efectiva.
- Trastornos emocionales derivados de la frustración que genera la dificultad para expresarse.
Los distintos tipos de afasia y el impacto en la vida cotidiana
La afasia no se presenta de la misma manera en todos los pacientes. Existen casos severos en los que la persona pierde prácticamente todas las capacidades relacionadas con el lenguaje, mientras que otras pueden mantener ciertas habilidades y presentar dificultades más específicas.
Algunas personas comprenden correctamente lo que escuchan, pero no logran expresarse. Otras hablan con fluidez, aunque utilizan palabras incorrectas o construyen mensajes difíciles de entender. También existen pacientes que pueden escribir mejor de lo que hablan o que tienen dificultades para interpretar sonidos y palabras pese a conservar otras capacidades cognitivas", relata Rubio.
Además, la especialista agregó que muchas personas desconocen inicialmente la magnitud de sus dificultades y creen que son los demás quienes no las entienden. Con el tiempo, toman conciencia de la situación y comienzan un proceso de adaptación que puede resultar complejo.
Además del impacto comunicacional, la afasia suele generar aislamiento social, depresión, ansiedad y cambios conductuales. La imposibilidad de expresar necesidades, emociones o pensamientos puede afectar profundamente la calidad de vida y las relaciones familiares.
Rehabilitación, neuroplasticidad y el papel de la familia
La rehabilitación es fundamental para favorecer la recuperación y mejorar la autonomía de las personas con afasia. Silvia Rubio destacó la importancia de trabajar no solo sobre el lenguaje, sino también sobre la socialización y la participación en actividades significativas.
Desde hace casi cuatro décadas, la Fundación de Afasia desarrolla un centro de día especializado donde los participantes asisten varias horas por jornada y realizan actividades grupales orientadas a estimular distintas capacidades cognitivas y comunicativas.
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Los talleres incluyen propuestas de lenguaje, memoria, escritura, dibujo, comunicación, arte, tangoterapia y otras actividades diseñadas a partir de los principios de la neuroplasticidad, es decir, la capacidad que tiene el cerebro de reorganizarse y generar nuevas conexiones tras una lesión.
Según explicó la especialista, también resulta clave la participación de las familias. Por eso, además de los espacios terapéuticos, se desarrollan instancias de psicoeducación destinadas a que los allegados comprendan mejor la condición y aprendan estrategias para acompañar el proceso de rehabilitación.
Para González, el principal mensaje que debe transmitirse a la sociedad es que la vida continúa después de la afasia. Somos afásicos y no hemos perdido la inteligencia, suele escuchar de quienes atraviesan esta condición. La frase resume uno de los conceptos centrales de la concientización: detrás de las dificultades para comunicarse sigue existiendo una persona con capacidades, deseos, proyectos y una vida por delante.