Crece la preocupación en el Partido de La Costa por posibles cambios en el régimen de Zona Fría
Por Guillermo Apdepnur La posibilidad de una recategorización o modificación del régimen de Zona Fría impulsada por el Gobierno nacional encendió una fuerte alarma en todo el Partido de La Costa, donde vecinos, comerciantes y distintos sectores polít
Por Guillermo Apdepnur
La posibilidad de una recategorización o modificación del régimen de Zona Fría impulsada por el Gobierno nacional encendió una fuerte alarma en todo el Partido de La Costa, donde vecinos, comerciantes y distintos sectores políticos advierten sobre el duro impacto económico y social que podría generar una quita o reducción de subsidios al gas en plena antesala del invierno.
La discusión ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación y ahora deberá continuar su tratamiento en el Senado, en medio de fuertes cuestionamientos de legisladores bonaerenses que rechazaron públicamente la iniciativa y alertaron sobre las consecuencias que tendría para millones de usuarios de la provincia de Buenos Aires.
En el Partido de La Costa, la preocupación atraviesa a toda la franja costera: San Clemente del Tuyú, Las Toninas, Santa Teresita, Costa del Este, Mar del Tuyú, San Bernardo, Lucila del Mar, Aguas Verdes, Mar de Ajó y las distintas localidades que integran los más de 100 kilómetros de costa atlántica bonaerense.
Un golpe directo al bolsillo costero
Aunque muchas veces desde los grandes centros urbanos se asocia a la Costa Atlántica únicamente con el turismo de verano, la realidad cotidiana durante gran parte del año es muy distinta. El invierno en las localidades costeras se caracteriza por temperaturas bajas, humedad permanente, fuertes vientos y sensaciones térmicas extremas que obligan a un uso intensivo de calefacción en hogares, comercios e instituciones.
La eventual pérdida de beneficios de Zona Fría implicaría aumentos muy importantes en las tarifas de gas para miles de familias costeras que ya atraviesan una situación económica compleja.
El impacto no sería solamente económico. También tendría consecuencias sanitarias y sociales, especialmente sobre adultos mayores, jubilados y familias de bajos ingresos, sectores muy representativos dentro de la población estable del distrito.
Muchos vecinos dependen de ingresos estacionales vinculados al turismo, trabajos temporarios, gastronomía o pequeños emprendimientos familiares. En ese contexto, un incremento brusco del gas podría convertirse en un factor de endeudamiento, morosidad o incluso privación de calefacción durante los meses más fríos del año.
Comercios, hotelería y turismo también en riesgo
La medida podría afectar además a hoteles, complejos turísticos, restaurantes, cafeterías y comercios que permanecen abiertos fuera de temporada y que necesitan calefaccionar permanentemente sus instalaciones para sostener la actividad.
El Partido de La Costa viene intentando desde hace años consolidar un perfil turístico durante todo el año, promoviendo escapadas de invierno, turismo de descanso, actividades culturales y eventos. Sin embargo, mayores costos energéticos podrían generar exactamente el efecto contrario: menos actividad, aumento de precios, reducción de servicios y cierre temporal de establecimientos.
En localidades donde la economía depende en gran medida del movimiento comercial y turístico, cualquier incremento fuerte en servicios básicos repercute rápidamente en toda la cadena económica local.
Rechazo político y social
Durante el debate en la Legislatura bonaerense, distintos diputados provinciales cuestionaron con dureza el proyecto impulsado a nivel nacional y señalaron que detrás del argumento del déficit cero se esconde un nuevo ajuste sobre sectores medios y trabajadores.
Desde distintos espacios políticos coincidieron en advertir que la reducción del régimen de Zona Fría perjudicaría especialmente a municipios bonaerenses que, si bien no pertenecen a la Patagonia, poseen condiciones climáticas severas durante el invierno.
En el Partido de La Costa ya comenzaron a surgir fuertes expresiones de rechazo entre contribuyentes, comerciantes y vecinos que consideran injusto perder beneficios históricos en una región donde el frío, la humedad y el viento forman parte de la realidad diaria durante gran parte del año.
Muchos vecinos remarcan además que la Costa Atlántica no puede analizarse con los mismos parámetros climáticos que el Área Metropolitana de Buenos Aires, ya que las condiciones geográficas son completamente diferentes y el consumo de calefacción resulta mucho más elevado.
Una discusión que recién comienza
Mientras el proyecto continúa su recorrido legislativo, crece la incertidumbre en toda la región costera bonaerense.
La principal preocupación pasa por el criterio que finalmente utilizará el Gobierno nacional para definir quiénes conservarán el beneficio y quiénes quedarán excluidos. Si el esquema se redefine únicamente bajo parámetros fiscales o geográficos estrictos, el Partido de La Costa podría enfrentar uno de los aumentos energéticos más sensibles de los últimos años.
En una región marcada por la estacionalidad económica, salarios deteriorados y una importante población adulta mayor, la posible modificación del régimen de Zona Fría no es vista como una simple actualización administrativa, sino como una medida que podría impactar de lleno sobre la calidad de vida de miles de residentes permanentes de la Costa Atlántica.