Dato, mata relato La actividad económica cayó 1,5% en abril y la inversión volvió a retroceder
La economía argentina volvió a mostrar un comportamiento en serrucho y en abril registró una caída de 1,5% en términos mensuales, en un contexto de marcada volatilidad de la actividad. En paralelo, los datos oficiales confirmaron que el Producto Br
La economía argentina volvió a mostrar un comportamiento en serrucho y en abril registró una caída de 1,5% en términos mensuales, en un contexto de marcada volatilidad de la actividad.
En paralelo, los datos oficiales confirmaron que el Producto Bruto Interno (PBI) creció 2,3% interanual en el primer trimestre del año, aunque con señales de fragilidad en los componentes que sostienen el crecimiento.
Ingreso disponible: primer alivio tras siete meses
De acuerdo a las estadísticas difundidas por los organismos económicos, el ingreso disponible mostró en abril una mejora luego de siete bajas consecutivas, lo que supone un leve alivio para el consumo de los hogares.
Sin embargo, los analistas advierten que la recuperación del poder de compra sigue siendo parcial y que su sostenibilidad en los próximos meses dependerá de la evolución de la inflación, los salarios y el empleo.
La inversión continúa en terreno negativo
Pese al avance del PBI en el arranque del año, la inversión volvió a registrar un retroceso en el primer trimestre, consolidando una tendencia contractiva que preocupa a los especialistas.
En ese marco, economistas consultados señalan que la debilidad de la inversión limita las posibilidades de un crecimiento sostenido y condiciona la capacidad de la economía para generar empleo de calidad y aumentar la productividad.
Perspectivas para los próximos meses
De cara al segundo semestre, los informes privados coinciden en que la actividad podría seguir mostrando un comportamiento irregular, con meses de rebote y otros de corrección, en línea con el modo serrucho observado hasta ahora.
Las expectativas sobre qué pasará con el ingreso disponible en los próximos meses están atadas a la dinámica de precios, la política salarial y el nivel de tasas de interés, factores que seguirán siendo determinantes para el consumo y la inversión.