Mal día para los argentinos en Wimbledon: los cinco quedaron eliminados en la primera ronda
El arranque del tercer Grand Slam del año fue un golpe durísimo para las raquetas nacionales. Del triste abandono de Ugo Carabelli al batacazo que sufrió Sebastián Báez ante Jan-Lennard Struff en la primera ronda.
El verde césped de Wimbledon se transformó en una trampa implacable para la delegación argentina en su primer día de competencia. En una jornada para el olvido en Londres, la Legión sufrió bajas durísimas en el cuadro principal, lo que dejó en evidencia lo esquiva que puede resultar la superficie más tradicional del circuito.
La batalla más dramática del día la protagonizó Sebastián Báez. El bonaerense batalló durante cinco sets extenuantes en su debut en el cuadro mayor, pero terminó cayendo en el parcial definitivo ante el alemán Jan-Lennard Struff por 1-6, 6-7, 6-4, 6-2 y 5-7.
En esa misma sintonía de debuts absolutos en La Catedral, Thiago Agustín Tirante no logró encontrarle la vuelta a su estreno y se despidió con comodidad ante el húngaro Fabian Marozsan por 5-7, 3-6 y 4-6.
Las noticias tampoco fueron alentadoras para Camilo Ugo Carabelli y sumaron una alta dosis de frustración. El argentino tenía el partido encarrilado luego de ganar los dos primeros sets, pero unas severas molestias físicas le pasaron factura y se retiró cuando caía en el cuarto parcial (4-6, 3-6, 6-2 y 3-0) frente al español Dani Mérida.
Marco Trungelliti, en tanto, protagonizó un verdadero partidazo de dientes apretados ante el gigante estadounidense Martin Damm. En un duelo en el que solo se produjeron dos quiebres de servicio en total, el santiagueño batalló al límite, pero terminó cediendo en cuatro tie-breaks seguidos por 6-7, 7-6, 6-7 y 6-7.
Juan Manuel Cerúndolo completó la racha negativa al caer en sets corridos ante el talentoso español Alejandro Davidovich Fokina con un tanteo de 6-4, 6-4 y 7-6.
Con este arranque esquivo y las valijas hechas de manera prematura, todas las expectativas quedan ahora depositadas en los argentinos que saldrán a la cancha en las próximas horas para intentar cambiar la racha y traer las primeras sonrisas desde el césped británico.