Terremotos en Venezuela: Ante las fallas del Estado, la gente llenó el vacío porque tiene años llenándolo | Análisis
El periodista venezolano Vladimir Villegas habló de la situación de Venezuela tras los trágicos terremotos que se produjeron la semana pasada y a las terribles consecuencias que dejó en varios estados y barrios.
El periodista venezolano Vladimir Villegas habló de la situación de Venezuela tras los trágicos terremotos que se produjeron la semana pasada y a las terribles consecuencias que dejó en varios estados y barrios.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Villegas confirmó que la última información que tenemosde las 7 de la mañana, es la última réplica que hubo de 5.1 y hay mucha gente asustada con esto, porque para ser una réplica fue fuerte. Aunque el primer terremoto fue de 7.2 y después uno de 7.5, evidentemente una réplica de 5 en la escala de Richter no es cualquier cosa.
Planteó asimismo que es una noticia en pleno desarrollo porque hay un día tras otro que hay tareas pendientes. Por ejemplo, la primera tarea en este momento es el rescate de personas con vida, personas que puedan estar vivas bajo los escombros; es una tarea que incluso puede ocurrir un milagro dentro de unos días y que sigan apareciendo, pero esa tarea, por supuesto, tiene un tiempo. Luego está también la tarea simultánea de atender a las personas que han sido recuperadas, de atender a los damnificados, atender también a las familias que están preguntando por sus familiares, hay muchas publicaciones en redes de personas desaparecidas y de amigos, conocidos y familias pidiendo información acerca de personas.
De todos modos, destacó también que paralelamente, vemos ya algunos edificios en los cuales los vecinos ya se han puesto a organizar trabajo para repararlos en lo interno, porque hay muchas fachadas que están muy bien y la estructura está bien, pero a lo interno, las escaleras y las fosas de los ascensores están dañadas.
Describió que hay muchos daños colaterales y muchos apartamentos que requieren atención, y por supuesto, en el caso del municipio de Chacao, donde yo vivo, el alcalde ha ordenado una batida de funcionarios en los edificios para revisar si pueden ser habitables o no, porque ese es otro asunto, que tenemos gente durmiendo en carpas en la calle, gente en parques, en plazas, y escuelas. La presidenta encargada Delcy Rodríguez, acaba de anunciar anoche que las clases se suspenden una semana más, porque esta es una emergencia que apenas hemos visto lo superficial y ciertamente esa cifra de muertos y de heridos que se ha dado, que es la oficial y hay que atenerse a ella, seguramente va a quedar pálida en los días por venir.
Hay que valorar también la cooperación de las brigadas de rescate internacional. Anoche entrevistábamos a uno de los rescatistas salvadoreños contando sus experiencias y dando algunas recomendaciones con respecto al tema de la orden jerárquica, porque hemos visto aquí también algunos episodios insólitos, como funcionarios policiales impidiendo el paso de bomberos, por ejemplo. Tuvimos ayer un comisario muy engreído, impidiéndole el paso a un comandante de bomberos, entonces ¿dónde está el asunto de la coordinación? Y como dice el refrán, mucho ayuda el que no estorba, describió.
En relación con lo presupuestario para afrontar el desastre y la forma de coordinar la ayuda exterior, el periodista sostuvo que es desigual y explicitó: Por ejemplo, tenemos el caso del estado de La Guaira, que es desastre total, que fue azotado por la vaguada en 1999, que fue destruido y fue reconstruyéndose poco a poco, y se había convertido en un destino turístico nuevamente con ínfulas de ser un lugar competitivo, y lamentablemente ahora todo eso se ha perdido porque han sido arrasadas buena parte de las edificaciones, ciudadanos, negocios, comercios, viviendas. Todo ha quedado en el suelo en ese estado y para reconstruirlo seguramente van a pasar muchos años, si no más de una década, para volver a donde estábamos el día 23. En el caso de Caracas también hay lugares muy afectados, como el caso de la parroquia San Bernardino donde se cayó un edificio; también han comenzado a aparecer lugares que no habían sido vistos, como Guarenas que queda a unos 30 kilómetros de Caracas y donde también han estado afectados algunos edificios.
Planteó asimismo que lo sorprendente de todo esto es que en barriadas populares, por ejemplo, en el caso de Petare, que es un cinturón de viviendas construidas por la propia gente desde hace décadas, donde una casa de un barrio popular primero era un piso, después dos, de tres, de cuatro, de cinco, y la casa fue creciendo a medida que iba creciendo la familia, y allí prácticamente no ha pasado nada o, por lo menos, no se han reportado graves daños. Es una cosa extraña, pero eso habla bien de la autoconstrucción en Venezuela, porque muchas de esas familias son de albañiles que trabajan en las grandes obras. Hay otras cosas curiosas que ocurren, como, por ejemplo, se cae un edificio y el de al lado no se cae, y se empieza a observar si hubo problemas de fallas en el cumplimiento de las ordenanzas y viene toda una reflexión colectiva más allá de estar buscando culpables- acerca de cómo debemos asumir de aquí en adelante la vida en Venezuela, y asumir que somos un país sísmico, que eso es muy importante.
Al respecto, comentó que ha habido casos en la historia de Venezuela desde el año 1800, hay terremotos famosos, como el del año 1812, que incluso en plena lucha por la independencia la Iglesia atribuía esos sismos a un castigo divino por querer desafiar al rey. Y aquí hay una frase histórica de Bolívar, donde dice Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca. Por eso yo también decía en estos días que, en estos casos, lo que debemos hacer no es luchar contra la naturaleza, sino negociar con ella, adaptarnos a lo que son los desafíos que nos plantea la naturaleza. Tenemos que respetar los cauces de los ríos, tenemos que respetar si hay un sitio que tiene una historia sismológica clara no construir allí o ver qué tipo de construcción se debe hacer. Realmente estamos ante grandes desafíos en ese sentido.
Lo que hay que destacar también es que, ante las fallas del Estado, la sociedad, la gente, ha llenado ese vacío porque tiene años llenándolo, porque ante la ineficacia e ineficiencia de las autoridades en muchos campos de servicio, en materia económica, empleo de salud, y demás, la gente ha aprendido a autogestionarse. Unos se han ido fuera del país, pero otros, desde la propia realidad venezolana, han levantado sus pequeños emprendimientos, han hecho su trabajo en colectivo, en fin. Evidentemente hemos venido aprendiendo esa lección de que el estatismo extremo no es conveniente, como tampoco el liberalismo extremo que dice que el Estado no se debe ocupar de nada, pero tampoco se debe ocupar de todo. Entonces, ni tan calvo ni con dos pelucas, como decimos los venezolanos, aseveró.
En otro orden, consultado por cuánto cambió Venezuela desde que Estados Unidos encomendó la invasión al territorio venezolano y extrajo detenido al ex Presidente Nicolás Maduro, Villegas sostuvo que evidentemente ha cambiado porque no es la misma Venezuela la del 2 de enero que la Venezuela del 3 de enero en adelante. Pero como se dice, dejó de llover, pero el piso sigue mojado. Es decir, seguimos teniendo un gobierno con estructuras autoritarias, y de hecho lo hemos visto ahora con cuerpos de seguridad que, en lugar de ayudar, están impidiendo el trabajo de los periodistas, interponiéndose en otras instituciones que deben hacer el trabajo; la tendencia es a controlarlo todo. Por ejemplo, con el asunto de la información, el gobierno prácticamente quería organizar una especie de tour de periodistas extranjeros a la zona, montarlos en autobús y hacerlos que recorrieran las zonas que el gobierno quería. Entonces, los cambios son notables, pero insuficientes. Cambios porque han liberado presos políticos, han regresado algunos políticos que estaban en el exilio, etc., pero desde el punto de vista económico, la situación es cada día peor, el bolívar se deteriora frente al dólar, no se han tomado medidas para restituir el poder adquisitivo de la población, son medidas muy pálidas; el sistema de salud, como hemos visto en estos días, también se ha puesto a prueba y tiene muchas carencias; la educación ni se diga, los maestros están ganando sueldos de miseria. Es decir, la Venezuela que conocíamos desde ese punto de vista social el 2 de enero, sigue siendo básicamente la misma.
Agregó que se nombró la Defensoría del Pueblo que ha venido actuando y hay que reconocerle que ha hecho actuaciones importantísimas frente al silencio hipócrita y cómplice de la anterior gestión. Igualmente, esperamos que ahora viene el nombramiento de nuevos magistrados y ojalá que no se reparta esto entre partidos, como ha venido pasando. Estamos en un momento en el cual, con esta tragedia, el debate acerca de elecciones o no elecciones, queda un poco relegado, y esto quizás puede ser para algunos en el gobierno algo de alivio, de no tener que convocar a elecciones.
Si se hacen unas elecciones limpias en Venezuela a estas alturas del juego, evidentemente el gobierno sufriría una gran derrota. No sé con quién de candidatos, más allá del voto de cada quien, yo tengo mis diferencias muy marcadas con María Corina Machado, porque para mi gusto es un personaje que defiende agendas liberales como existen en Argentina o ahora en Colombia. No es mi gusto, pero si esa es la voluntad del pueblo y ella llega a ganar las elecciones, tendrán que permitirle competir y permitirle que gobierne. Todo esto se generó por el empeño de una fuerza política de quedarse en el poder sin contar con el respaldo de la mayoría. Si el gobierno de Maduro hubiese respetado los resultados del 28 de julio, no estaríamos en este momento donde estamos parados. Esa es la realidad, concluyó.