Coquimbo construye una planta de reciclaje que reducirá los residuos y generará empleos verdes
La nueva infraestructura procesará metales, residuos electrónicos, papel y plásticos PET. También integrará a recicladores de base y buscará disminuir el uso de vertederos.
La Región de Coquimbo dio un nuevo paso hacia un modelo de desarrollo más sustentable con la construcción de una planta integral de reciclaje que apunta a reducir de manera significativa la cantidad de residuos que terminan en vertederos. El proyecto es impulsado por la empresa Norte Verde SpA y cuenta con el acompañamiento de las autoridades ambientales chilenas.
La iniciativa contempla el tratamiento de residuos sólidos no peligrosos, entre ellos cobre, aluminio, acero, bronce, residuos electrónicos y materiales celulósicos. En una segunda etapa, también incorporará el procesamiento de plásticos PET, ampliando la capacidad de recuperación y reutilización de materiales.
Uno de los principales objetivos es convertir los residuos en nuevos recursos, promoviendo la reutilización de materiales y reduciendo la extracción de materias primas. Con ello, se espera disminuir la presión sobre los vertederos y fortalecer la gestión ambiental en la Región de Coquimbo y el norte de Chile.
La seremi de Medio Ambiente, Jovanka Rendic, destacó que la planta permitirá reducir el volumen de residuos que actualmente son enviados a disposición final y subrayó el componente social del proyecto, que incorporará a recicladores de base dentro de la cadena formal del reciclaje.
La integración de recicladores constituye uno de los ejes centrales de la iniciativa. El proyecto busca fortalecer su trabajo mediante la formalización de sus actividades y su participación en un sistema organizado de valorización de residuos.
Desde Norte Verde SpA, su director Roberto Galleguillos sostuvo que el emprendimiento se desarrolla mediante una articulación entre el sector privado, organismos públicos, cooperativas y asociaciones gremiales, además del apoyo de instrumentos de fomento impulsados por CORFO.
La planta forma parte de la estrategia chilena para avanzar hacia una economía circular, un modelo que reemplaza el esquema tradicional de producir, consumir y desechar por otro basado en la reutilización y el reciclaje de materiales.
Las autoridades remarcaron que este tipo de proyectos contribuye a reducir las emisiones asociadas a la disposición de residuos, promueve empleos verdes y fortalece un sistema regional de reciclaje más eficiente, en línea con los objetivos de sustentabilidad y mitigación del cambio climático.