Los psicólogos coinciden: una persona que disfruta el fracaso ajeno no es mala sino que tiene un problema de autoestima
Conocé qué dicen los expertos sobre aquellos que experimentan este sentimiento y por qué es más frecuente de lo que realmente se cree.
Muchas veces pasa que, ante el fracaso de una persona, algunos sienten satisfacción y se alegran por eso. Aunque esta reacción a veces genera culpa, la psicología explica el trasfondo de esta sensación.
De acuerdo con la psicóloga Leticia Martín Enjuto, disfrutar del fracaso del otro no es de mala persona, sino que se trata de un fenómeno relacionado a la autoestima, la comparación social y la percepción de justicia.
Qué dice la psicóloga sobre esto
Sentir una pequeña satisfacción cuando otra persona fracasa suele generar incomodidad y culpa. Muchas personas creen que esta reacción las convierte automáticamente en egoístas o crueles, pero en realidad es una respuesta emocional humana compleja que surge en determinados contextos, explicó la experta en CuerpoMente.
Cómo se llama este sentimiento en la psicología
Este sentimiento tiene su propio nombre en alemán: schadenfreude. Se trata del placer que se experimenta ante las dificultades que tiene otra persona.
Aunque pueda parecer una emoción negativa, forma parte del repertorio emocional humano y que aparece con mayor frecuencia de lo que la mayoría está dispuesta a admitir, sentenció.
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Sin embargo, la profesional explicó por qué sucede este fenómeno emocional: Las personas tendemos a evaluar nuestras capacidades, logros y posición en relación con quienes nos rodean. Cuando alguien que percibimos como más exitoso experimenta un fracaso, la distancia que sentíamos respecto a esa persona puede reducirse temporalmente, generando una sensación de alivio o equilibrio emocional.
De esta manera, según Leticia Martín Enjuto, la satisfacción no está en el fracaso en sí de la otra persona, sino en que nos sentimos menos fracasados y menos insuficientes.
Por otro lado, la autoestima también cumple un rol fundamental. Cuando una persona atraviesa momentos de inseguridad o siente que su valor personal está amenazado, el tropiezo de alguien que considera un rival puede funcionar como una especie de compensación psicológica, sostiene Enjuto.
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Qué dice la psicología sobre la percepción de justicia
Cuando alguien considerado arrogante o tramposo atraviesa una mala situación, muchas personas experimentan satisfacción porque interpretan que el equilibrio fue restaurado.
A pesar de la connotación negativa que tiene este sentimiento, los expertos aseguran que sentir schadenfreude de manera ocasional es normal, pero sí genera preocupación su frecuencia e intensidad.