La baja natalidad empuja más mujeres al trabajo informal - Informe Digital
Un informe de Idesa advierte que el bono demográfico se desperdicia: crece la participación femenina, pero en empleos precarios.
La caída de la natalidad en la Argentina ya no solo abre un debate de largo plazo sobre jubilaciones y salud: también está mostrando una oportunidad laboral que el país no logra aprovechar. Según un informe de Idesa, más mujeres jóvenes se incorporaron al mercado de trabajo entre 2015 y 2025, pero lo hicieron mayormente en puestos informales o por cuenta propia.
El estudio señala que entre 2003 y 2015 el país registró un promedio anual de unos 737.000 nacimientos. Desde entonces, la baja fue sostenida hasta llegar en 2024 último dato disponible a 413.000 nacimientos.
Ese retroceso atraviesa a todos los estratos socioeconómicos y también se refleja en la caída de los beneficios de la Asignación Universal por Hijo liquidados por la ANSES. A la vez, la tendencia no es exclusiva de la Argentina: también se repite en países de ingresos medios y altos, donde las políticas para revertirla no lograron cambiar el rumbo.
Idesa plantea que la menor natalidad genera un bono demográfico: durante un tiempo crece la proporción de personas en edad activa frente a niños y adultos mayores. Pero advierte que esa ventana se desperdicia si no hay empleos de calidad para absorber la mayor oferta de mano de obra.
En el caso de las mujeres de entre 20 y 29 años, el informe destaca que entre 2015 y 2025 ingresaron 220.000 al mercado laboral. Sin embargo, de ese total, 140.000 se ocuparon como asalariadas privadas no registradas y 130.000 como cuentapropistas, mientras que las asalariadas formales disminuyeron en 50.000.
La buena noticia de que más mujeres se incorporan al mercado de trabajo se diluye porque enfrentan una demanda de empleos por parte de las empresas muy debilitada, sostuvo el instituto. Y agregó que la salida pasa por una generación masiva de empleo de calidad, junto con un mejor orden macroeconómico y un entorno institucional más sólido.
El informe también remarca que la baja de la natalidad no es solo un problema: puede convertirse en una oportunidad si se traduce en más participación laboral y mayor productividad. Pero si el mercado sigue ofreciendo sobre todo informalidad, el costo se trasladará al futuro, cuando la población envejezca y el país tenga menos margen para sostener su sistema social.
En la misma línea, un trabajo de Cippec había planteado que el crecimiento no depende de cuántas personas tenga un país, sino de cuán productiva sea su fuerza laboral. Para eso, subrayó la necesidad de invertir en cuidados, educación, tecnología y empleo de calidad.