Irán negocia Ormuz con Omán y niega una reunión con EE.UU - Informe Digital
Teherán avanza sobre la gestión del estrecho mientras desmiente un encuentro en Qatar y crece la tensión con Washington.
Irán confirmó este lunes su primera reunión con Omán para definir la futura administración del estrecho de Ormuz y, al mismo tiempo, negó que vaya a haber en los próximos días un encuentro con representantes de Estados Unidos, como habían anticipado medios estadounidenses.
Según publicó Análisis, la cancillería iraní informó que delegados de ambos países se reunieron en Mascate para intercambiar puntos de vista sobre la futura gestión de esa vía marítima, clave para el comercio mundial de hidrocarburos. Fue la primera sesión del Comité Conjunto de Ormuz, creado la semana pasada con el objetivo de alcanzar un acuerdo sobre la administración del paso, por donde antes de la guerra transitaba el 20% de los hidrocarburos que se consumen en el mundo.
Tregua frágil tras una escalada militar
La reunión en Mascate se produjo después de que Irán y Estados Unidos interrumpieran sus ataques mutuos, según informó Washington. Un funcionario estadounidense dijo el domingo que ambas partes se abstendrán por ahora y los buques podrán transitar libremente por el estrecho, y agregó que hay conversaciones técnicas programadas para continuar sobre todas las áreas del memorándum de entendimiento firmado el 17 de junio para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
La pausa llegó tras un fin de semana de hostilidades: acusando a Irán de haber atacado dos barcos la semana pasada, Estados Unidos bombardeó el sábado la república islámica, y Teherán respondió el domingo con ataques contra Kuwait y Baréin, países del Golfo que albergan bases estadounidenses. Esa secuencia puso en vilo el memorando de entendimiento y elevó la tensión justo antes de la reunión técnica con Omán.
Teherán desmiente un contacto con Washington
Pese a la confirmación del diálogo con Omán y al anuncio sobre el cese de hostilidades, la diplomacia iraní fue tajante al negar cualquier reunión prevista con representantes de Estados Unidos. La aclaración llegó después de que medios estadounidenses reportaran que delegados iraníes y estadounidenses se encontrarían este martes en Qatar para abordar específicamente la situación del estrecho.
El mismo funcionario estadounidense que confirmó la tregua no ratificó esa versión sobre un encuentro bilateral esta semana en Qatar, algo que Irán terminó de despejar al negarlo de forma explícita.
La disputa de fondo: quién controla Ormuz
El trasfondo de ambas conversaciones la abierta con Omán y la descartada con Estados Unidos es la disputa sobre la soberanía y administración del estrecho. Irán sostiene desde hace semanas que el funcionamiento de Ormuz no volverá a ser como antes de la guerra, cuando era gratuito, una postura que Washington rechaza. Tanto Irán como Omán reivindican su soberanía sobre la vía y se plantean imponer tasas por su utilización, pese a que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar que Teherán no ratificó garantiza un derecho de paso en tránsito en los estrechos usados para la navegación internacional.
El estrecho fue reabierto la semana pasada, tras permanecer cerrado por Irán desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, con los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel. Irán insiste en que los buques deben circular por un corredor cercano a sus propias costas, aunque esta semana decenas de embarcaciones optaron por el lado opuesto del canal, pegado al litoral omaní. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, reiteró el domingo que solo Irán es responsable de la gestión del estrecho y advirtió que adoptar medidas distintas solo conducirá a situaciones más complicadas y a retrasos en la reapertura de Ormuz.
Las negociaciones se dan en un clima de tensión militar latente: acusando a Irán de haber atacado dos barcos la semana pasada, Estados Unidos bombardeó el sábado la república islámica, y Teherán respondió el domingo con ataques contra Kuwait y Baréin, países del Golfo que albergan bases estadounidenses, en una escalada que volvió a poner en vilo el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio.