El dólar toma el centro y el mercado mira 2027 - Informe Digital
Consultoras ven más tensión cambiaria y tasas altas, pero también margen para reservas y una apuesta electoral al oficialismo.
Las consultoras dejaron atrás el ruido del Golfo Pérsico y pusieron la lupa en lo que más pesa para la economía argentina: el dólar, las reservas y el costo de financiarse. En sus informes, el mercado empieza a leer el segundo semestre como un test para el Gobierno, con más presión cambiaria, tasas más altas y el calendario electoral cada vez más cerca.
Según publicó Romano Group, que dirige Alfredo Romano y tiene a Salvador Vitelli como jefe de Research, la Argentina todavía no logró una salida plena al mercado internacional de capitales. La consultora recuerda que ya hubo colocaciones por USD 4.630 millones, pero advierte que ese monto sigue siendo acotado frente a las necesidades financieras y que el objetivo de fondo es llegar a 2027 con un colchón de divisas que le dé más aire al Banco Central.
El informe sostiene que una eventual colocación internacional no sería descabellada si el Gobierno busca anticiparse a una mayor volatilidad. La lógica, plantea, es simple: más reservas implican más poder de fuego para contener sobresaltos cambiarios y más tranquilidad para los inversores.
El dólar dejó de estar quieto
EconViews, la consultora que encabeza Miguel Kiguel, marca que el viento cambió en el mercado cambiario. El tipo de cambio subió casi 5% en junio y cortó una estabilidad que había durado más de cinco meses. No lo ve como una corrida, pero sí como la señal de que el segundo semestre será más exigente para la política económica.
El informe atribuye la suba a varios factores: el fin de la cosecha gruesa, una recuperación de las importaciones, salarios que vuelven a crecer, la baja del petróleo y un dólar más firme en el mundo. También destaca que el Banco Central aprovechó la etapa anterior para comprar divisas y superar el objetivo inicial de USD 10.000 millones, aunque ahora el ritmo de acumulación se desaceleró.
La consultora advierte que el Gobierno ya empezó a intervenir con más fuerza en futuros y títulos dollar linked para frenar la presión sobre el tipo de cambio. Ese movimiento, dice, secó la plaza de pesos y empujó las tasas al alza. La caución llegó al 25% después de moverse cerca del 20% desde febrero.
El dilema, según EconViews, es claro: sostener la estabilidad cambiaria o evitar que las tasas frenen la actividad. En un año que empieza a ponerse electoral, esa tensión puede volverse más visible. La baja del petróleo, al menos, le da algo de alivio a la inflación.
Materias primas y apuestas políticas
1816 aporta otro ángulo: desde mediados de mayo el petróleo cayó 28,4%, la soja 8%, el dólar global subió 3,4% y el real de Brasil se devaluó 6,2%. Con ese combo, el dólar local pasó de la zona de $1.400 a la de $1.480. La consultora señala que el Gobierno amortiguó el movimiento con ventas de bonos dollar linked y compras más moderadas de dólares en el mercado oficial.
En su lectura, el mercado también está mirando la política. Entre las hipótesis que enumera aparecen la confianza en una reelección de Javier Milei, la idea de que la próxima administración también honrará la deuda y la percepción de que todavía falta demasiado para las elecciones. En ese marco, la incertidumbre política sigue contenida, pero no desaparece.
F2, por su parte, remarca que el alivio internacional vino por la baja del crudo y que el foco volvió a la Reserva Federal, donde el mercado sigue atento a la inflación y a la trayectoria de tasas. En ese contexto, el dólar se fortaleció en junio, aunque los últimos datos le pusieron un freno parcial.
La consultora también destaca que el sector energético sigue aportando divisas y que el sistema bancario muestra señales mixtas: mejora en los préstamos en dólares, pero retroceso en pesos, una señal que puede pesar sobre el consumo.
BBVA ve una nueva etapa macro
BBVA Research considera que la economía argentina entra en una nueva etapa de consolidación macroeconómica, apoyada en el equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación, la recuperación de reservas y una mayor estabilidad cambiaria.
El banco proyecta un crecimiento del PBI de 3% en 2026 y 3% en 2027, con impulso de la inversión privada y las exportaciones. También prevé un superávit primario de 1,5% del PIB en ambos años y una inflación que bajaría al 29% a fines de 2026 y al 20% en 2027.
Dólar más alto y más crédito
En el frente cambiario, BBVA estima un dólar de $1.760 a fines de 2026 y de $2.200 a fines de 2027. También revisó al alza su proyección de resultado comercial, con un saldo de USD 22.600 millones en 2026 y USD 23.000 millones en 2027, impulsado por energía, agro y recursos naturales.
La entidad espera además una mejora gradual del consumo privado y un mayor dinamismo del crédito, tanto en pesos como en dólares. En los mercados externos, en tanto, las Bolsas de Nueva York operaban con leves alzas y el petróleo seguía firme por las tensiones en Medio Oriente, mientras el bitcoin profundizaba su caída.